En 1982 salía a la luz uno de los mayores éxitos taquilleros: E.T. (El extraterrestre). Veinte años después, el filme sigue ocupando uno de los puestos de cabeza en la lista de filmes con mayor recaudación. Es de agradecer que Spielberg, para celebrar el vigésimo aniversario no haya rodado una continuación, sino que haya remozado el filme «antiguo». En el negocio cinematográfico son ya corrientes esas sequels, pero suelen más dañar que favorecer la imagen de una película «de culto».

E.T. narra la amistad entre Elliott, un chico solitario de diez años, y un visitante de otro planeta que pierde su nave espacial. Elliott lleva a E.T. a su casa, donde vive con su madre, su hermana y el hermano mayor; el padre abandonó la familia hace algún tiempo. E.T. aprende en seguida el lenguaje y a vaciar un frigorífico; con chatarra consigue bricolear un aparato de radio para llamar a «mi casa; teléfono…».

Un sueño infantil, según Spielberg

Sobre E.T. decía Spielberg: «Quizá fuera una fantasía inconsciente de mi niñez, para sentirme menos solo. Era el sueño infantil de un amigo especial que salva a un muchacho de su tristeza después del divorcio de sus padres». Veinte años más tarde, un cierto Harry Potter se inventará un mundo mágico para soportar la vida de cenicienta en casa de sus impresentables tíos.

Para encontrar el actor que hiciera de Elliott no se hizo tanto ruido como para el de Harry Potter; sin embargo, también en E.T. era una cuestión clave. Spielberg llevaba mucho tiempo buscando; pero «cuatro o cinco semanas antes del rodaje no lo habíamos encontrado aún». Hasta que un amigo le envió unas fotos de Henry Thomas. Spielberg invitó al muchacho; acababa de encontrar a Elliott.

Otro obstáculo -en la era anterior a la tecnología digital- era el desarrollo del extraterrestre en general y de su voz en particular; sólo después de terminar el rodaje se encontró a Pat Welsh, de sesenta años, quien prestó su voz a E.T. Aunque solo sea por la voz y por la famosa frase «phone home» («mi casa, teléfono»), expresión recogida en el American lexicon, merece la pena visionar el filme en versión original.

E.T. (El extraterrestre) obtuvo nueve candidaturas al óscar y ganó cuatro, entre ellos por la maravillosa banda sonora de John Williams y por efectos visuales. Para la edición aniversario se ha digitalizado todo el material; las imágenes poseen una gran nitidez y brillo. El excelente sonido de la extraordinaria música de John Williams supone una gran diferencia con respecto a la antigua película -máxime cuando se ha visto en formato vídeo o televisión-, de mayor importancia que las escasas escenas que se rodaron entonces, pero se «cayeron» del montaje y que, con las posibilidades técnicas actuales, se han añadido.

En una de esas nuevas secuencias, Elliott va con E.T. al cuarto de baño; Elliott sale para hablar por teléfono y al volver se encuentra a E.T. en el fondo de la bañera. A la secuencia de la fiesta de Halloween se ha añadido una escena. El principal cambio ha sido sustituir las armas que llevan los policías y agentes en una escena de persecución por walkie-talkies.

E.T. es una extraordinaria película familiar sobre la fantasía infantil, la amistad y también sobre la soledad que sienten los hijos de padres divorciados. Quien la vio siendo adolescente, ahora la podrá enseñar a sus hijos… y verla con otros ojos.

José M. García Pelegrín


E.T. (EL EXTRATERRESTRE)

País: Estados Unidos Dirección: Steven Spielberg Guión: Melissa Mathison Fotografía: Allen Daviau Música: John Williams Intérpretes: Dee Wallace Stone, Henry Thomas, Peter Coyote, Robert MacNaughton, Drew Barrymore