El baile de las locas: Racionalismo y espiritualismo

· Crítica de El baile de las locas | Estreno 17 de septiembre de 2021 en Amazon Prime Video.
· La personalidad y sensibilidad de la directora se nota a lo largo de toda la película. Planos frontales distantes en la primera parte, con movimientos de cámara que manifiestan la distancia y soledad.

El baile de las locas es un evento anual en el hospital Pitié Salpétrière, célebre manicomio de París, regentado por el doctor Charcot. Se trata de un momento especial que esperan con impaciencia las internas. El célebre médico y sus colegas aprovechan para hacer publicidad de su trabajo ante parte de la buena sociedad que acude por curiosidad y morbo. La película comienza el primero de junio de 1885, en el funeral de Victor Hugo al que ha acudido Eugénie. Se trata de una joven especial: además de ser moderna, apasionada y romántica, es capaz de comunicarse con los espíritus. Al enterarse, su familia la hace internar en la Salpétrière donde trabará amistad con Geneviève, una enfermera solitaria, que echa de menos a su difunta hermana.

Bastante lograda esta décima película de la actriz y guionista Mélanie Laurent (Galveston), que protagoniza ella misma junto con Lou de Laâge, a quien ya había dirigido en Respira. Se trata de una película de época de buena factura, adaptando una célebre novela de Victoria Mas (vale la pena mencionar que las tres últimas películas de Laurent son adaptaciones literarias). El baile de las locas destaca por las relaciones entre mujeres y por planteamientos existenciales. Es cierto que la publicidad menciona sobre todo el internado como medio de desembarazarse de gente incómoda, y el modo de aprovecharse de algún galeno inmoral. El eje de la trama es el choque entre dos mentalidades: racionalista y pragmática una, espiritualista la otra. Geneviève ha sido educada en un riguroso materialismo práctico, pero desea creer porque anhela saber de su hermana, le cuesta creer que Eugénie sea capaz de comunicarse con los espíritus, aunque le gustaría que fuera posible. Eugénie no es una persona religiosa, pero no puede evitar oír lo que oye, ella misma se preguntó si estaría loca, hasta que un libro sobre el mundo de los espíritus la tranquilizó.

La película es un regalo para dos actrices, la propia directora en el papel de Geneviève y Lou de Laâge en el de Eugénie. Personajes que muestran su riqueza en la adversidad, casi todo el tiempo sujetos pacientes que deben hacer de la necesidad virtud. No así los escasos comparsas masculinos, poco más que maniquíes vestidos de negro. La película trata de mujeres y solo ellas cuentan.

La personalidad y sensibilidad de la directora se nota a lo largo de toda la película. Planos frontales distantes en la primera parte, con movimientos de cámara que manifiestan la distancia y soledad. Más cercanos en el mundo de las pobres locas. Planos muy cercanos, dándose la mano, en el último tramo. El ritmo es pausado y la trama lineal, poco complicada. La directora no es efectista ni busca el morbo. Deja que la acción fluya con tranquilidad hasta su previsible conclusión.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Nicolas Karakatsanis
  • Montaje: Anny Danché
  • Duración: 121 min.
  • Público adecuado: +16 años (V-X)
  • Distribuidora: Amazon Prime Video
  • Francia (Le bal des folles), 2021
  • Estreno: 17.9.2021
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.