El buen pastor: La CIA según De Niro

Innecesariamente larga, aburrida, sosa, reiterativa, simple. Así es el El buen pastor, la segunda película dirigida por De Niro, después de la muy correcta Una historia del Bronx (1993). Bueno, la tercera, porque según parece De Niro codirigió sin acreditarse The score (2001), aquella de un golpe con el siempre resultón Edward Norton.

Esta vez, Robert De Niro (Nueva York, 1943) ha contado con unos buenos 85 millones de presupuesto y la producción del mismísimo Francis Ford Coppola. El reparto está muy bien (a excepción de la Jolie, que problemas faciales aparte, carga con un personaje tremendamente inverosímil), la foto también y la puesta en escena y la música… Lo que ocurre es que el guión de Eric Roth (Forrest Gump, El dilema, Munich) es bastante malo (para comprobarlo basta examinar la trama del hijo del protagonista). La cosa va del origen de la CIA, una institución que De Niro dice admirar. El protagonismo recae en Edward Wilson (Matt Damon haciendo gala de su talento interpretativo), uno de los jerarcas de la CIA, cuya trayectoria seguimos desde su reclutamiento en la Universidad. La fragmentación temporal expositiva por la que se ha optado podría haber sido un recurso eficaz pero no consigue otro resultado que perjudicar notablemente la ya de por sí bajas temperatura y pulso de un relato desangelado.

Esperemos que Roth haya estado más acertado en Lucky you, la próxima película de Curtis Hanson, con estreno previsto para el 18 de mayo y un reparto encabezado por Eric Bana, Drew Barrymore y Robert Duvall.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Robert Richardson
  • Montaje: Tariq Anwar
  • Música: Marcelo Zarvos, Bruce Fowler
  • Duración: 167 min.
  • Público adecuado: +18 años
  • Distribuidora: Universal
  • EE.UU. (The Good Shepherd), 2006
  • Estreno: 4.4.2007
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor