El corredor nocturno

Gerardo Herrero dirige un thriller con buenos mimbres que, sin embargo, no termina de convencer

El corredor nocturno: El lado oscuro de la empresa

En El corredor nocturno, un joven y brillante ejecutivo, felizmente casado y padre de dos hijos, tiene un extraño encuentro en un aeropuerto con un enigmático directivo de una empresa que tiene información confidencial sobre el pasado del joven. A partir de este encuentro, comenzará una obsesiva persecución que amenazará con sacar a la luz penosos asuntos laborales.

La película de Gerardo Herrero (Heroína), basada en la novela del urugayo Hugo Buriel, tiene un arranque prometedor, una producción de muy buen nivel, unos actores excelentes –Sbaraglia y, especialmente, Miguel Angel Solá– y un planteamiento de cine negro con telón de conflicto laboral muy interesante.

Lástima que este andamiaje pierda fuelle a mitad de camino; la historia se estanca, el ambiente asfixiante pierde su razón de ser y la tensión que ha ido acumulando la cinta se resuelve en un giro final confuso y casi inexplicable. Lo dicho, lástima porque los mimbres eran muy buenos.

Lo mejor: El trabajo de Sbaraglia y Solá.

Lo peor: La historia pierde fuelle a la mitad.


El corredor nocturno

País: España Dirección: Gerardo Herrero Guión: Nicolás Saad Fotografía: Alfredo Mayo Montaje: Fernando Pardo Música: Lucio Godoy Intérpretes: Miguel Ángel Solá, Leonardo Sbaraglia, Erica Rivas, Santiago Daicz, Juana Daicz Duración: 98 min. Público adecuado: Adultos Distribuidora: Alta Estreno: 5 marzo 2010