Crítica El fin es mi principio: ¿Y ya está?

Crítica El fin es mi principio | Basado en un libro autobiográfico, esta película cuenta las conversaciones que un periodista italiano, Tiziano Terzani -que fue durante décadas corresponsal de un periódico alemán en diversos países de Asía-, mantiene con su hijo, que viene desde Estados Unidos cuando su padre le reclama al ver cerca la muerte.

Bruno Ganz (El hundimiento) es un lujo de actor y gracias a él se salva, dentro de lo que cabe, una historia que tiene muy poca enjundia y termina siendo un rollazo importante, como lo describía un colega de visionado, remedando a esos participantes en tertulias radiofónicas y programas televisivos…

Un vejete ególatra filosofa durante casi 100 minutos, diciendo obviedades que parecen sacadas de un manual de autoayuda. Un hijo pánfilo le escucha con paciencia (es asombroso que Elio Germano esté doblado, pero lo está). Una mujer abnegada pasa por delante de la cámara de vez en cuando.

No hay más. Igual el libro tiene cosas más interesantes y el problema es de guión… Hojeé el libro y me da que no. Bueno, igual supone una novedad para alguien que un periodista afirme que Mao fue un tipo horrible. Y que diga que se siente parte de un todo. Venga hombre…

Lo de la urna y las cenizas me trajo a la cabeza al Nota y me reí. Algo es algo.

Arriba: Bruno Ganz.

Abajo: Menudo rollo.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Judith Kaufmann
  • Montaje: Claus Wehlisch
  • Música: Ludovico Einaudi
  • País: Alemania, Italia
  • Duración: 98 min. +16 años
  • Distribuidora: Karma
  • Estreno en España: 23 junio 2011

El fin es mi principio (Das Ende ist mein Anfang)

Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor