El gran Buster: Esencia del cine

· La obra de Keaton, como analizan Bodganovich y sus invitados en la última y más larga parte de este documental, no ha envejecido gracias a su calidad y su perfecto timing.

Peter Bodganovich (Nueva York, 1939, hijo de inmigrantes, padre serbio y madre austriaca) es un hombre enamorado del cine. Crítico, actor, guionista, director, productor, entrevistador, historiador… ha hecho -hace- de todo, con fortuna casi siempre.

- Anuncio -

Su documental sobre John Ford (Directed by John Ford, 1971) es imprescindible. Su libro de entrevistas a los grandes directores es una obra que no envejece, ya que tuvo el acierto y la fortuna de poder conocer y tratar a los grandes directores que comenzaron su andadura en el cine mudo y siguieron trabajando con la llegada del sonoro.

Bodganovich tiene muy claro que el cine de los pioneros tiene algo especial, no oculta el cariño lleno de admiración que tiene a todos aquellos creadores. Su propia filmografía es buena prueba de ello: su primera película, El héroe anda suelto (Targets, 1968), es un homenaje al cine clásico montado en torno a Boris Karloff. Le sigue la muy nostálgica La última película (The Last Picture Show, 1971). ¿Qué me pasa, doctor? (What’s Up, Doc?, 1972) parte del planteamiento de La fiera de mi niña y hace un homenaje al slapstick mudo y sonoro. Todo su cine repite esa melodía: sus últimas dos películas El maullido del gato (2001), cuenta su versión de la muerte de Thomas Ince; y Lío en Brodway (2014), tiene un planteamiento muy similar al de ¿Qué me pasa, doctor?

En una entrevista reciente, con ocasión del estreno de El gran Buster, Bodganovich contó que había decidido ir a entrevistar a Buster Keaton, que logró localizarlo… y que esa misma semana falleció. Siempre sintió no haber podido verle, le admiraba desde sus 6 o 7 años, cuando su padre le llevó a ver unas películas suyas al MOMA de Nueva York.

Han pasado cincuenta años y este documental es la celebración, fiesta u homenaje de Peter Bodganovich a uno de sus ídolos, tanto más cuanto la trayectoria profesional de Keaton tiene, en algunos momentos, tintes de tragedia.

Una biografía

La historia de Buster Keaton está narrada en tres tiempos y con técnicas diferentes; comienza a los seis meses, cuando se cayó por las escaleras y resultó ileso, «What a Buster!» (¡Qué caída!) exclamó el gran escapista Harry Houdini, amigo de su padre. Y con Buster se quedó.

1924: American comedian Buster Keaton (1895-1966)
Buster Keaton (1895-1966).

De los 4 a los 21 años compartió la escena con sus padres, artistas, hartándose de recibir golpes y darse costaladas, haciendo reír. Hasta ese momento, Bodganovich en su película no ha tenido más recurso -y no es poco- que su propia voz de narrador y fotografías y prensa de época. Para el gran público, menos conocedor de la obra de Keaton es una buena manera de arrancar.

Cuando Keaton tiene 21 encuentra a Fatty Arbuckle. El célebre cómico le invita a un rodaje y allí, sobre la marcha, se produjo la revelación. Buster Keaton descubre su camino y Bodganovich introduce imágenes de archivo y a sus invitados, nada menos que 32, para hablar de Buster Keaton: su formación, su trayectoria, su estilo como director, guionista, productor y actor.

El director decidió que lo mejor que podía hacer era mostrar al genio en acción. Empieza la fiesta: secuencias y más secuencias que ilustran el hombre, el actor, el director, el personaje: un formidable atleta capaz de realizar cualquier cosa, un actor que, a pesar del sobrenombre «Cara de Palo» tenía una gran expresividad, aunque no sonreía; un director agudo con un gran sentido del timing, un creador poderoso.

Durante media hora tenemos un desfile de gags comentados por Quentin Tarantino, Werner Herzog, Mel Brooks, Dick Van Dyke, Frank Capra y muchos otros, que ilustran la década prodigiosa, cuando realizó su colección de cortos y varios largos, entre ellos seis indiscutibles obras maestras.

Veinte de los invitados fueron entrevistados directamente por Bodganovich, otros fueron rescatados de los archivos, en aquellos momentos en que -oportunamente- hablaron de Keaton. Algunos de los entrevistados fallecieron hace tiempo y prueban que este proyecto llevaba muchos años en gestación.

La tercera parte vuelve a la narración convencional, es la más difícil. En la autobiografía que Buster Keaton titula «The Biggest Mistake of My Life» (el mayor error de mi vida) refiriéndose al momento en que firma un contrato con la Metro Golding Mayer.

Buster Keaton en El colegial
Buster Keaton en El colegial

Bodganovich explica por qué fue un error y por qué lo cometió. En 1928, Keaton se dejó convencer por su cuñado, pez gordo en la Metro, para firmar con ellos. El problema es que la Metro ya había impuesto el sistema de trabajo que triunfaría en la época clásica de Hollywood, con un control férreo de cada aspecto de la producción de una película: dinero, tiempo, actores, guion…

Buster Keaton perdió el control de su obra, se convirtió en un simple actor que tenía poco que decir en sus películas, perdió el interés y se dio a la bebida, hasta que acabó despedido. La Metro de aquellos años se deshizo de grandes directores que no trabajaban a la velocidad o con la eficacia que ellos esperaban, o que no respetaban las normas de producción que querían. Algunos se mantuvieron y lograron hacer sus peores películas en ese estudio: es el caso de los reyes de la comedia Abbot y Costello, de los Hermanos Marx, de El Gordo y el Flaco.

Bodganovich, aunque declara que la película Free and Easy parece haber sido concebida para acabar con la estrella, no carga las tintas contra el estudio, simplemente no entiende por qué quisieron contratarle: Buster Keaton era una fuerza de la naturaleza que ellos no podían ni sabían controlar y le rompieron el corazón.

El fotógrafo (Edward Sedgwick, Buster Keaton)
El fotógrafo (Edward Sedgwick, Buster Keaton)

Y un homenaje

La historia no acaba así, Keaton logró rehacer su vida, trabajar y recibir entusiastas aplausos por jóvenes generaciones que descubrieron su obra a partir de finales de los cincuenta. Una obra que, como analizan Bodganovich y sus invitados en la última y más larga parte de este documental, no ha envejecido gracias a su calidad y su perfecto timing.

En esta cuarta parte, o segunda mitad si lo prefieren, vemos un detallado análisis de las seis mejores películas de Buster Keaton. Es una delicia ver el entusiasmo y cariño que derrochan los invitados. Dick Van Dyke está orgullosísimo del taco de billar que le regaló, Jon Watts explica cómo la expresividad de sus ojos fue su inspiración al componer Spider-Man: Homecoming, Mel Brooks exulta, Tarantino se descubre ante el talento de aquel hombre de aspecto triste… Todos acompañan de buen grado la celebración de Peter Bodganovich que provoca un irresistible deseo de ver esas películas: tal es -indiscutiblemente- el objetivo del director. Lo consigue plenamente.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Dustin Pearlman
  • Montaje: Bill Berg-Hillinger
  • Intervenciones: Peter Bogdanovich, Dick Cavett, Frank Capra, James Curtis, Dick Van Dyke, Johnny Knoxville, Louise Keaton, Harry Keaton, Buster Keaton, Paul Dooley, Patricia Eliot Tobias, Bob Borgen, French Stewart, Richard Lewis, Carl Reiner, Bill Hader, Mel Brooks, Cybill Shepherd, Werner Herzog, Jon Watts, Nick Kroll, Quentin Tarantino, Leonard Maltin, Ben Mankiewicz, Bill Irwin, Red Skelton, Robert Talmadge, James Talmadge, Norman Lloyd, B.B. Kahane, Gerald Potterton, Orson Welles
  • Duración: 102 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: A Contracorriente
  • EE.UU. (The Great Buster), 2018
  • Estreno: 2.8.2019
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.