El hipnotista

Lasse Hallström aprueba, justito, su primer thriller. **½

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Dirección: Lasse Hallström Guión: Paolo Vacirca Fotografía: Mattias Montero Música: Oscar Fogelström Intérpretes: Mikael Persbrandt, Tobias Zilliacus, Lena Olin Duración: 120 min. Público adecuado: +16 años (V) Distribuidora: eOne

Hypnotisören,  Suecia, 2012. Estreno en España: 12/7/2013

Primer thriller de Hallström

El hipnotista –horrible neologismo, del inglés «hypnotist», inventado para paliar la ¿ausencia? del vocablo «hipnotizador» en castellano-  es otro bestseller policiaco nórdico que ahora llega a la pantalla grande de manos del sueco Lasse Hallström (Las normas de la casa de la sidra, Chocolate, La pesca del salmón en Yemen). Conviene recordar que Hallström lleva una vida trabajando en Hollywood, y nunca antes había trabajado el thriller.

La historia comienza con un brutal asesinato, un profesor de educación física de un colegio es apuñalado en su gimnasio; el comisario Joona Linna acude con rapidez -vive sólo para su trabajo-, después acude a ver a la familia del finado y descubre que también ha sido masacrada. Hay un superviviente, un chico de 15 años, malherido. Ansioso por interrogarlo cuanto antes, el comisario utiliza los servicios de Erik Bark, médico retirado por oscuros motivos, pero con una habilidad extraordinaria para extraer recuerdos mediante el hipnotismo.

Destaca en esta película el buen hacer de Hallström dirigiendo actores, y la ambientación de esta historia, ese mundo frío y carente de sentido por falta de sentido trascendente. El mundo de Joona y de Bark recuerda al de Valander de Mankell. Pero no es un buen thriller: Hallström no tiene experiencia en el género y el guionista no le ha facilitado la tarea.

El guión no se ha despojado de su envoltorio literario original; de modo que la historia principal, la del crimen, se ve interrumpida continuamente a medida que nos adentramos en los problemas personales y domésticos del hipnotizador, o en la del policía. Ciertamente son dos buenas historias y su conjunción debería generar un thriller apasionante, en el que la solución del caso pasa por la alianza -luego amistad- entre el policía y el hipnotizador. Hallström nos cuenta estas historias como capítulos sueltos, abandonando por completo la trama principal, pasando de la tensión al bostezo sin solución de continuidad.

Fernando Gil-Delgado

Fernando Gil-Delgado
Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.