El luchador: A la medida

Un veterano de la lucha en horas bajas trata de rehacer su vida a través de la relación con una stripper y la reconciliación con su hija adolescente. Darren Aronofsky, el visionario (Pi), oscuro (Réquiem por un sueño) y extraño (La fuente de la vida) realizador estadounidense ha rodado un telefilme de sobremesa. Y esa es la primera impresión que uno tiene al enfrentarse a una película que, en ninguna de sus tramas, cuenta nada nuevo. ¿Formalmente? Bien rodada, pero tampoco aporta demasiado al género. Una realización bastante clásica a la que se suma mucha cámara al hombro, sin llegar a molestar, que añade verismo. Puestos a poner peros, la temática del filme -la mitad de la acción ocurre en un ring y la otra en un local de alterne- no lo hace digerible para todos los estómagos.

Sin embargo, después de unos días -cumpliendo ese test intuitivo que hace olvidar por completo las malas películas- entiendo que El luchador ganara el León de Oro en Venecia (y no solo por falta de competencia en una edición nefasta) y que opte a dos codiciadas estatuillas (mejor actor principal y actriz secundaria). La película de Aronofsky en medio de sus limitaciones tiene algo. Tiene ritmo. Hay momentos -algunos gracias a la improvisación y a que la falta de medios aguza el ingenio- de verdadera fuerza narrativa. Y sobre todo, tiene a un recuperado Mickey Rourke. El que fuera un ídolo en los 80 caído en los 90 confiesa que tuvo dudas para interpretar esta película: «me tocaba demasiado de cerca». Quizás esta cercanía con el personaje sea la principal baza de la cinta. Randy Robinson es Mickey Rourke y la veracidad con la que este actor -que confiesa haber salido de su estado de extenuación gracias a que dio con el médico y el sacerdote adecuados- interpreta la lucha por la redención es magnética. Marisa Tomei y Evan Rachel Wood en unos personajes de menos registros secundan bien al poderoso Rourke.

Y gracias a su interpretación y a esta historia convencional, el que fuera niño prodigio del cine enigmático y crítptico ha descubierto la quintaesencia del séptimo arte: «Lo que creo haber aprendido de esta experiencia –señala Aronofsky– es que, para conseguir un filme con fuerza, todo cuanto se necesita son interpretaciones honestas y una lente».

Ficha Técnica

  • EE.UU. (The Wrestler, 2008)
  • Maryse Alberti
  • Andrew Weisblum
  • Clint Mansell
  • Wide Pictures / Universal
  • 105 minutos
  • Adultos
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