El mago del Kremlin: Una historia tremenda
· Crítica de El mago del Kremlin | Estreno 6 de marzo de 2026.
· La película es larga, cubre tres décadas que consigue sintetizar en unas pinceladas rápidas, y no se hace nada pesada.
El mago del Kremlin, título de un best seller del italiano Giuliano da Empoli, es una obra de política ficción. Cuenta la historia reciente de Rusia de Gorbachov a Putin, bajo la mirada de Vadim Baranov. Este personaje se inspira en Vladislav Surkov, asesor de Putin y gran manipulador. Baranov sería hijo de un importante funcionario soviético. Vivió intensamente el caos de los años 90, la aparición de la Rusia post soviética, en el mundo de las artes, sobre todo del teatro. De allí saltó a la televisión. Participó en las campañas electorales que dieron la victoria a Yeltsin y a Putin, y ya no se separó de este último.
La novela y la película muestran la transformación de la Unión Soviética en un «supermercado» primero, en otra dictadura después. La acción comienza con la llegada de un célebre periodista norteamericano a Moscú, para recabar información para su próximo libro. Wright recibe una invitación de Baranov, ahora retirado, para tomar un té en su casa. Hablan y Baranov cuenta su visión de la historia.
El director y guionista galo Olivier Assayas (La red avispa, Carlos) vuelve a abordar la política internacional con material de primera. La novela es un ensayo en la que todo es cierto menos la vida personal del protagonista, declaró da Empoli, el guionista Emmanuuel Carrère, el propio director y el reparto. El resultado final es muy interesante, aunque no satisface del todo. La historia es tremenda. Los hechos son estremecedores. La acción no perdona a grandes ni pequeños, personas y naciones, individuos o grupos. El personaje principal, Baranov, siempre amable y correcto, es un perfecto anfitrión y protagonista de una historia increíble. Su voz suave y su amabilidad tienen un efecto inquietante. Explica con claridad una situación compleja y consigue que el espectador entienda qué ocurre y por qué. No es pequeña hazaña. Entender no es disculpar, se puede comprender cómo Putin cree que debe ser una gran Rusia, o que el alma rusa adora la jerarquía. Se puede entender que Baranov no es un malvado y simplemente es cínico y hace muy bien su trabajo al servicio de su jefe, pero ni él mismo se justifica.
La película es larga, cubre tres décadas que consigue sintetizar en unas pinceladas rápidas, y no se hace nada pesada. La selección de los momentos que quiere mostrar es acertada y recibe un formidable tratamiento: mezcla imágenes de archivo, a menudo retocadas con acierto, con otras reconstruidas. La interpretación de Paul Dano, para algunos un actor inexpresivo, es excelente. Jude Law, como siempre, muestra que es un gran actor muy físico, no sólo interpreta, actúa con todo su cuerpo y caracteriza admirablemente al dictador ruso.
Lo que puede resultar desconcertante es el tono general de esta historia que, en otras manos, sería un thriller apasionante, y resulta una dramática confesión. No es un reproche, es un hecho. Es la elección del director y no me disgusta, aunque otros la encuentren demasiado plana.
Ficha Técnica
- Dirección: Olivier Assayas,
- Guion: Olivier Assayas, Emmanuel Carrère,
- Intérpretes: Jude Law, Jeffrey Wright, Paul Dano, Alicia Vikander, Tom Sturridge, Will Keen, Dan Cade, Alexander Johnson, Matthew Baunsgard, Andris Keiss,
- Fotografía: Yorick Le Saux
- Montaje: Marion Monnier
- Duración: 152 min.
- Público adecuado: +14 años
- Distribuidora: DeAPlaneta
- Francia, EE.UU., Reino Unido (Le mage du Kremlin), 2025
- Estreno: 6.3.2026






