El mundo es vuestro: La ametralladora nacional

· Crítica de El mundo es vuestro | Estreno 18 de marzo de 2022.
· Sánchez rueda sin complejos en largos planos secuencia en una cinta muy coral, tal como lo hacía Berlanga.

Lo que está haciendo el director sevillano Alfonso Sánchez es digno de admiración. Un tipo con agallas, gran sentido del humor, y mucho amor al cine, en especial a la comedia, como se ve al echar un vistazo a su filmografía tras las cámaras. No es de los que se acoquina por no conseguir una subvención. Su primera película, El mundo es nuestro (2012), la financió a través del crowdfunding. Después siguieron El mundo es suyo (2018), Para toda la muerte (2020) y Superagente Makey (2020). Esta es su quinta película, y en esta ocasión la vuelve a protagonizar junto con su compañero de aventuras y desventuras Alberto López, otro actor al que vale la pena seguir de cerca, acompañados de intérpretes de la talla de Carlos Olalla, Teresa Arbolí o Carmen Canivell, sin duda una de las mejores actrices de su generación.

La acción trascurre durante una montería en una finca castellana cuyos dueños quieren hacer el negocio de sus vidas, pero estos no cuentan con que la presencia de Rafi (Alfonso Sánchez) y Fali (Alberto López) vaya a provocar mil y un desaguisados que pueden llegar a tener consecuencias impensables a nivel internacional.

Esta es una historia muy berlanguiana, llena de marquesas, vaquillas, cacerías, políticos de todos los pelajes y algún que otro «cura despistao». A pesar de estar rodada durante el confinamiento, se ajusta como un guante a la España actual, donde nos hemos vuelto todos muy políticamente correctos y ofendiditos. Cuando se estudie cómo era la sociedad española en los pandémicos años 20 de este siglo, es mejor que se fijen en El mundo es vuestro antes que en otras madres paralelas, pues tiene una visión mucho más certera de la realidad.

Sánchez rueda sin complejos en largos planos secuencia en una cinta muy coral, tal como lo hacía Berlanga. Junto a su guionista, Sergio Rubio, escribe una película ágil y hábil que retrata a izquierda y derecha, arriba y abajo, y hasta Oriente y Occidente, en un guion con muchas capas, como las cebollas y los ogros que diría Shrek. Hace una disección de la sociedad española con bisturí, donde las miserias humanas se pintan a veces con trazos finos y otras con trazos más gruesos, pero nunca es un retrato vitriólico. Sánchez lo hace «desde el cariño», muy a lo Frank Capra, mezclando la comedia española más cañí con la screwball comedy, donde no solo asoma la visión amablemente revolucionaria del autor de Arsénico por compasión (1944), sino también el Howard Hawks de Luna nueva (1940) con sus diálogos en quinta marcha lanzados como una ametralladora, o el enredo y la crítica social a lo George Cukor de Historias de Filadelfia (1940). Aunque seguramente pocos directores serían capaces de mezclar en una misma película el sutil toque Lubitsch con el toque Peckinpah, bastante menos delicado.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Alejandro Espadero
  • Montaje: Carlos Crespo
  • Música: Juan Cantón
  • Duración: 102 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: eOne
  • España, 2022
  • Estreno: 18.3.2022
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