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El País de las Maravillas [7,5]

Como los estratos de la casa abandonada en la que ondea una vieja cortina, son muchos los temas que desarrolla con fluidez esta historia aparentemente sencilla.

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7Dirección y guion: Alice Rohrwacher Fotografía: Hélène Louvart Montaje: Marco Spoletini Música: Piero Crucitti Intérpretes: Maria Alexandra Lungu, Sam Louwyck, Alba Rohrwacher, Sabine Timoteo, Agnese Graziani, Monica Bellucci  Duración: 111 min. Distribuidora: Karma Público adecuado: +16 años

Le meraviglie. Italia-Suiza-Alemania, 2014.  Estreno en España: 27.2.2015

Lugares que habitan personas

“No hay personas que habitan lugares sino lugares que habitan personas”. Es difícil encontrar una descripción más precisa que la que Alice Rohrwacher hace de su película, un film personal ambientado en el microuniverso de una familia de apicultores tradicionales de la Toscana amenazado por esa modernidad capaz de reducir todo lo auténtico a parque temático.

En esta zona de Italia y en un entorno gremial muy similar, se desarrolló la infancia de la directora y guionista, y la de su hermana Alba, que protagoniza a la madre de este núcleo primitivo y desconectado de los avances tecnológicos. Volver a sus orígenes para contar la historia de un lugar que es más fuerte que las personas que pasan por él, constituye el ‘leit motiv’ de esta película sorprendente.

Como los estratos de la casa abandonada en la que ondea una vieja cortina, son muchos los temas que desarrolla con fluidez esta historia aparentemente sencilla: el choque tradición-modernidad, la convivencia multicultural en zonas de inmigración, la influencia de la televisión configuradora de valores sociales vaciados de cultura, la iniciación al mundo adulto, los conflictos generacionales.

También lo son las referencias, aunque Rohrwacher no parece ser muy consciente, según declaró durante su presentación a los medios en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde ganó –al igual que en Cannes- el Premio del jurado. De fuera a dentro, hay algo de Reality, de Matteo Garrone, en la crítica a “esa televisión que ha destruido la cultura del país, que no tiene memoria ni sabe a qué pertenece”. Incluso de La Gran Belleza. También, ecos de El espíritu de la colmena, de Víctor Erice en la temática, la planificación, el personaje de Gelsomina, la responsable hija mayor fascinada por el concurso de televisión que protagoniza Monica Bellucci, la importancia de la mirada. Y debajo, en el corazón, el neorrealismo de Rosellini, a quien admira profundamente.

Y aunque la atmósfera es poderosa, si algo sostiene la película es la interpretación. Encontrar a los actores ha supuesto un largo proceso de casting por las escuelas de la zona. Y el esfuerzo ha merecido la pena porque las cuatro hermanas están fantásticas. Las dos pequeñas en su natural desparpajo, y las mayores por su capacidad para desplegar la complejidad de estados emocionales que caracteriza a la adolescencia, sobre todo Gelsomina, Maria Alexandra Lungu, que se llevó el premio ex aequo a la mejor actriz en Sevilla, y que según la directora “se ha atrevido a hacer cosas que yo no haría jamás”. También el padre rudo, empeñado en una cruzada casi quijotesca, y la madre que alberga todo el amor y la comprensión, para quienes Rohrwacher tiene una mirada más de síntesis que de análisis.

                                                                                                                                               Cristina Abad

Cristina Abad
Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla