El proyecto de la bruja de Blair: Pequeño diamante

El género de terror, para algunos algo necesario en la complaciente cultura actual, tiene pocas obras de calidad en el cine de hoy. Aunque llenen estanterías en los videoclubes, poco o nada suele haber digno de interés que merezca la pena reseñar cada año. De vez en cuando surgen auténticas gemas que, con un nuevo escalofrío, nos hacen sentir algo tan primitivo y tan cercano a la vez como es el miedo, y con él la fragilidad de la existencia. Este es el caso de El proyecto de la bruja de Blair. La película nos muestra las cintas de vídeo que se encontraron en una cabaña tras la desaparición de tres jóvenes, que días antes se habían introducido en el bosque para averiguar la verdad sobre la bruja de Blair.

Film polémico

Película polémica donde las haya, con múltiples aspectos para comentar, que van desde el marketing en Internet hasta cuestiones puramente argumentales y cinematográficas, de todo habría mucho que decir. Aquí solo quiero apuntar el acierto con que Sánchez y Myrick recuperan la capacidad ominosa que puede tener la Naturaleza -yo diría que la Bruja es lo de menos-, para protagonizar el terror, algo que conecta la película con un clásico del género, Lovecraft, que plasmó magistralmente este matiz en sus novelas. La brillantez también está presente en el modo de tratar el argumento, logrando una plena adecuación entre la técnica y el estilo de la narración. Conjuran un raro sortilegio, que nos preguntemos: ¿Qué es cine, y qué es realidad en la película?

Ficha Técnica

  • MúsicaAntonio Cora
  • FotografíaNeal Fredericks
  • País: EE.UU.
  • Duración: 81 minutos

 

 

Reseña Panorama
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Jesús Ruiz
Licenciado en Bellas Artes, profesor de Educación Plástica y Visual, experto en Cultura Visual