El secreto del talismán: Acrobacia oriental

En 2002 Peter Pau (Hong Kong, 1951), director de fotografía de Tigre y dragón, debió ver claro que las historias de espadachines errantes, además de su popularidad entre el público asiático, podían tener salida en el mercado occidental siempre que se colocasen en el reparto algunos actores y técnicos occidentales y se optara por una narración dinámica, que gracias a la agilidad del montaje esquivase el carácter moroso y reiterativo de las películas orientales de artes marciales.

Se nota que Pau se formó en una escuela de cine de San Francisco y que ha trabajado a las ordenes de John Woo: El secreto del talismán es una curiosa ensaladilla que mezcla sin rubor y de manera desenfadada elementos de variados géneros menores, en una especie de enloquecida comedia-parodia de las películas de karatekas y buscadores de tesoros. El inglés Ben Chaplin (La delgada línea roja) hace pareja con la malaya Michelle Yeoh (Tigre y dragón) y con Ri­chard Roxburgh (Moulin rouge, La liga de los hombres extraordinarios) en su ya habitual papel de jefe de los malos, que en este caso son malos y tontos a más no poder.

Atentos a la sinopsis, que no tiene desperdicio: En una época de grandes peligros, los monjes de Dunhuang escondieron el Sharira, un talismán budista que contiene la esencia de un hombre santo. Con el fin de proteger ese tremendo tesoro lo escondieron en un lugar inaccesible para los simples mortales. Sin embargo, está escrito que algún día alguien deberá recuperar el Sharira. Para asegurarse de que podría ser recuperado cuando llegase el momento, los monjes recurrieron a una familia de acróbatas. Durante cientos de años la familia se ha entrenado, legando de generación en generación el saber necesario para realizar el gran salto cuando se les llamara. En la moderna ciudad de Qingdao, Yin (Michelle Yeoh) y su hermano Tong son los últimos descendientes del antiguo linaje de acróbatas. Tra­bajan en un circo y recorren el mundo mientras asombran al público con sus increíbles demostraciones.

Un día aparece Eric (Ben Chaplin), un hombre que tuvo una relación con Yin en el pasado. Trae un medallón, el corazón de Dunhuang, la llave que abrirá los secretos y desvelará los misterios del Sharira. Juntos se lanzan a un peligroso viaje en busca de lo que sus antepasados protegieron. Karl (Richard Roxburgh) les sigue de cerca. Es un hombre rico que carece de compasión y escrúpulos y no se detendrá ante nada para hacerse con el valioso tesoro. La búsqueda les obligará a sustituir las calles de Qingdao por los impresionantes y maravillosos desiertos de Dunhuang antes de llegar al imponente palacio Potala en el Tibet. ¿Conseguirán eludir las trampas mortales que protegen el Sharira y recuperarlo? Mucha gente lleva setecientos años esperando ese momento…

No deja de ser interesante reseñar varias cosas. El secreto del talismán ha unido en la producción a los comunistas chinos con sus mortales enemigos los taiwaneses, mediando los avispados hongkoneses. Gracias a esa entente la película tiene unas localizaciones bellísimas (la ciudad de Lha­sa en el Tibet, impresionantes desiertos y populosas y coloristas ciudades de China y Ma­lasia). Las secuencias de la actuación de los acróbatas en el circo son espectaculares. Las bromas y tontunas son universales, pero tiene su gracia que los chinos se autoparodien. ¿Dónde quiero ir? Sencillo: ojo con los chinos (y con los indios), que no es­tán dispuestos a que el negocio del cine de entretenimiento, acción y aventuras sea un coto privado de los productores de Ho­llywood. Entre esta película y cualquier americanada de medio pelo…

Ficha Técnica

  • Fotografía: Peter Pau
  • Música: Basil Poledouris
  • País: China, Hong Kong, Taiwán
  • Año: 2002
  • Distribuidora: Lolafilms
  • Estreno en España: 20.08.2004

El secreto del talismán (The Touch)

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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor