El solista: Músico y mendigo

La historia real en la que se basa esta película está centrada en Nathaniel Ayers, un prodigioso violinista que en su segundo año de conserva­to­rio desarrolló esquizofrenia y acabó viviendo en la calle, donde fue descubierto por el periodis­ta de Los Angeles Times Steve López en el año 2005. Impresionado por su talento, López escribió una serie de artículos sobre él que lo sacaron del anonimato.

«Tiene todos los elementos para ser un drama ins­pirador, todos excepto la inspiración». Esta fra­se de uno de los mejores críticos norteamerica­nos define la sensación que me ha dejado la pe­lícula. Contando con dos grandes actores, una bue­na guionista (Erin Brockovich o En sus zapatos), un director que ha hecho buenas adaptacio­nes literarias (Orgullo y prejuicio y Expiación), un mag­nífico compositor (Dario Marianelli) y, además, una buena historia, la película no consigue ser más que una correcta y fría fórmula de inver­na­dero.

- Anuncio -

La falta de inspiración resulta muy llamativa en uno de los momentos de clímax de la película. Los dos protagonistas entran en un enorme au­ditorio para escuchar el ensayo de una orques­ta. Es el momento en el que el espectador debe per­cibir la emoción que Nathaniel siente por la fuer­za inspiradora de la música. En ese momento de máximo riesgo el director rueda unos planos de luces de colores sobre fondo negro que encade­na durante toda la melodía. Esta planificación vi­sual, lejos de emocionar, irrita a cualquiera que ha­ya visto escenas similares de pasión por la músi­ca en películas como Ama­deus o Copying Bee­tho­ven.

No es un ejemplo aislado. El solista está lleno de momentos asépticos y anodinos, principalmen­te porque los personajes carecen de matices ori­ginales y atractivos. Todo está bien rodado, pe­ro nada interesa ni emociona. La historia mero­dea por caminos inspiradores como son la creación artística, la locura en soledad, la amistad de­sinteresada de un hombre que intenta sacar lo me­jor de sus amigos…, pero la cámara y el guión están muy lejos del corazón de la historia.

Resulta comprensible que la película haya sido un fracaso en la taquilla norteamericana (costó 60 y apenas ha pasado de los 30), a pesar de tener a dos de los mejores actores del momento.

Ficha Técnica

  • País: Reino Unido/EE.UU. (The Soloist, 2009)
  • Fotografía: Seamus McGarvey
  • Montaje: Paul Tothill
  • Música: Dario Marianelli
  • Duración: 117 m. Jóvenes
  • Distribuidora: Universal
  • Estreno: 19.2.2010
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año