El verano de Kikujiro: Un hombre y un niño

El verano de Kikujiro | Con esta historia de un hombre y un niño, Takeski Kitano deja atrás sus Sonatine y Hana-Bi (Flores de fuego), sus películas de violencia, para filmar una agradable película, no exenta de encanto y algo de surrealismo.

El pequeño Masao está aburrido porque, con las vacaciones, se han ido todos sus amigos. Decide salir a buscar a su madre, a quien nunca ha conocido. Partirá en compañía de un amigo de su abuela, Kikujiro, algo ludópata, muy impertinente, bastante mandón y con un punto de chulería.

Kikujiro buscará divertir al niño, mientras divierte a los espectadores y se reencuentra a sí mismo.

La historia, con este planteamiento básico, está salpicada de aventuras simpáticas, graciosas, sencillas, divertidas, con un toque de magia, algún ramalazo de violencia y alguna gota de sangre, que recuerdan anteriores películas del realizador.

Kitano pone su cámara allí donde la imaginación le dicta, para que el espectador vea caer el champán desde la copa o que los personajes giren en la rueda del coche; pero esto no quita que se le escape algún defecto de continuidad y alguna imperfección de montaje.

Una música sentimental, llena de ternura, acompaña a esa luminosa fotografía que impregna toda la película y nos recuerda la clásica mirada poética del autor de Hana-Bi.


Ficha Técnica

  • País: Japón (Kikujiro no natsu, 1999)
  • Fotografía: Katsumi Yanagishima
  • Música: Joe Hisaishi
  • Estreno en España: 24 de marzo de 2000
Reseña Panorama
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Juan Pedro Delgado
Periodista, escritor y editor. Autor de las novelas juveniles Mosquetero del Rey, El último pirata, Banderas negras y Halcón Negro