El veredicto: Juicio al sistema

Luc Berger es feliz, profesionalmente su situación es inmejorable, está casado con una mujer maravillosa y tiene una hijita encantadora. Pero su mundo se desmorona una noche cuando, su familia y él, su­fren una violenta agresión. Berger consigue identificar al atacante que será detenido, pero liberado sin juicio, por “defecto de forma”. Berger no se resigna a que no les hagan justicia, y podría tomar me­didas extremas para obtenerla.

La película se abre con una frase de Albert Ca­mus: “No hay justicia, solo límites”. El veredicto gira en torno a esta petición de principio, y lo hace de un modo lúcido. Jan Verheyen, guionista y director, sin apenas maniqueísmo, utiliza todos los pun­tos de vista presentes; el de la víctima y el del agre­sor, los de sus respectivos abogados -hay un par de discursos antológicos sobre ley, derecho y estado de­mocrático-, sus amigos, la prensa y la opinión pú­blica, y también el de los políticos; y ahí, tal vez (sólo tal vez), carga la mano: “Luc Berger ha puesto una bomba al sistema y tenemos que desactivarla”, di­cen. La conclusión es triste, los errores del siste­ma no parecen tener solución. O tal vez sí, esta película es una clara prueba de ello, hace las pre­guntas adecuadas, señala defectos, causas y ani­ma a hacer algo.

Pero además de un desahogo, de un grito que manifiesta lo harta que está una ciudadanía de un sistema mezquino que mira escrupulosamente la ley y el código y se desentiende de la justicia, El veredicto es un thriller realizado por alguien que ha declarado en numerosas ocasiones su amor por el cine clá­sico de suspense, ha puesto todo el arsenal de re­cursos al servicio de esta idea, y logra que el espectador, durante casi dos horas, esté intranquilo en su butaca. Luc Berger, un notable Koen De Bouw, y su abogado, el veterano Johan Leysen, tie­nen todas las simpatías del público. La información está cuidadosamente dosificada, el suspense du­ra hasta el final. Hay planos sacados de Hitchcock (Falso culpable), de Lumet (Veredicto final) y de otros muchos. Verheyen ha rodado un thriller arre­batador.

Una película diferente, para disfrutar y pensar, de planteamientos interesantes, y ejecutada con una corrección que la convierte en algo grande.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Frank van den Eeden
  • Montaje: Philippe Ravoet
  • Música: Steve Willaert
  • Duración: 111 m.
  • Distribuidora: Sherlock
  • Público adecuado: +16 años (V)
  • Estreno en España: 3.10.2014

Bélgica (Het Vonnis), 2013

Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.