Elysium

El director de «District 9» salta a Hollywood con otra película que se pregunta por el futuro. Una cinta digna, pero claramente inferior ***

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Dirección y guion: Neill Blomkamp Fotografía: Trent Opaloch Montaje: Julian Clarke y Lee Smith Música: Ryan Amon Intérpretes: Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga, Diego Luna Duración: 109 min. Distribuidora: Sony Público apropiado: +16 años 

USA, 2013. Estreno en España: 16/8/2013

Viaje al futuro

El sudafricano Neill Blomkamp se dio a conocer con District 9 (30 millones de presupuesto, 210 en taquilla), un intenso, ingenioso y apasionante drama futurista que escribió y dirigió con habilidad y un tono muy personal, convirtiendo la película en una especie de Gattaca.

Explico la comparación. Muchos dijeron que, como en la cinta de Andrew Niccol estrenada en 1997, en District 9 se demostraba que para contar una buena historia de ciencia ficción no era necesario un presupuesto disparatado y se podían jugar unas cartas que no fuesen las habituales de las naves galácticas y la parafernalia tecnológica. Con habilidad se podía plantear otra partida, con más hondura en el tema y en los conflictos.

Elysium es una película digna pero es inferior a District 9. Ciertamente tiene un planteamiento poderoso: año 2154, los habitantes de la Tierra viven semiesclavizados en grandes ciudades en ruinas. Una élite despótica les explota en factorías que trabajan para el bienestar de Elysium, una inmensa estación espacial donde vive una selecta minoría, que vive muy bien, sin enfermedades, sin pobres.

El problema de la película es que el nudo y el desenlace no están a la altura del planteamiento. Elysium tiene demasiados tramos en los que Blomkamp sale como puede de trampas que él mismo se ha tendido en un guión descompensado aunque ciertamente audaz, en el que vuelve sobre temas que ya abordó en su primer largo: racismo, discriminación, falsa democracia, peligros del uso de la tecnología sin mapa ético.

Quizás el principal problema de Elysium sean los personajes. No es un problema de casting (Damon, Foster y compañía están muy bien) sino de escritura. La previsibilidad de la película después del planteamiento es excesiva, hay un esquematismo que se pone al servicio de una trama muy convencional de ratón-gato. Faltan carisma y emoción, sobran muchos minutos de relleno transicional, aunque el diseño de producción sea bueno y los efectos digitales también.

El comentario más extendido es que Blomkamp trabajó bien con 30 millones en Sudáfrica y que los 100 millones largos y el traslado a Hollywood no le han sentado bien. Quizás. Lo que parece claro es que las virtudes de District 9 como relato (en fondo y forma) no son compatibles con el modus operandi de las superproducciones de Hollywood y Elysium es una de ellas…

Habrá que esperar a la tercera película. En la segunda ha mantenido el tipo, pero ha perdido fuerza y originalidad. Casi todo resulta visto y oído, cosa que no ocurría en District 9. Con todo, es de justicia situar Elysium muy por encima de la media de las películas de ciencia ficción recientes.

Alberto Fijo

Alberto Fijo
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor