César debe morir: Shakespeare debe vivir

Superados los 80, los hermanos Taviani no han dejado de recibir premios por esta breve y original película. Oso de Oro en Berlín y ganadora de 5 premios Donatello, César debe morir será la representante italiana en los Oscar.

La película cuenta la preparación de la obra de Shakespeare en una cárcel de máxima seguridad en Italia. En un contrastado blanco y negro vemos los ensayos en los que los presos aprenden el texto y añaden notas personales, actualizando así la traición trágica y el carisma de la obra original.

Se nota la madurez de estos dos hermanos formados en el neorrealismo italiano de Roberto Rosellini y  en el cine documental. La película no es fácil de ver porque tiene un ritmo entrecortado y denso. El paso de los ensayos de una escena a otra sin seguir el orden de la obra y los saltos entre la realidad y la ficción pueden resultar algo arduos para el espectador, pero tiene un sentido muy claro: mostrar la universalidad y atemporalidad de los clásicos.

Conforme la película avanza el espectador acaba olvidándose que no hay decorado ni vestuario. Solo queda la interpretación sobre un fondo gris y vacío, filmado habitualmente en blanco y negro. Queda la esencia de las palabras y la dicción, el fundamento del teatro.

El paso del blanco y negro al color y la banda sonora de Giuliano Taviani y Carmelo Travia (claramente influenciada por el maestro Nino Rota), son dos notas necesarias que aportan emoción y estilo a un relato que refleja, a veces con un tono demasiado seco y realista, la capacidad catártica del arte escénico.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Simone Zampagni
  • Montaje: Roberto Perpignani
  •  Giuliano Taviani, Carmelo Travia
  • Distribuidora: Golem
  • 76 minutos
  • Público Adecuado: Mayores de 16 años
  • Estreno: 23/11/2012.

Italia (Cesare deve morire). 2012. 

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