El atlas de las nubes: Distinta, ambiciosa

Ambiciosa película que une a los directores de Matrix con el autor de Corre, Lola, corre en una suerte de obra griffithiana. El atlas de las nubes es una obra ambiciosa, de las más ambiciosas que se hayan rodado nunca, y es­­pero que los puristas no se enfaden si digo que el modelo es «Intolerancia». 

Resulta difícil decir de qué trata El atlas de las nu­bes, sé de gente que todavía le da vueltas después de dos visionados. La película está compuesta de seis historias que se escalonan entre los años 1849 y 2346, y que los mismos actores protagonizan las distintas historias.

El guión se basa en una novela homónima que ha te­nido un gran éxito, pero si en la obra original las his­torias están escritas en orden cronológico, en la pe­lícula están superpuestas, o intercaladas, de­sa­rro­llándose en paralelo hacia un final simultá­neo que tiene algo en común. Finalmente se puede advertir que cada segmento está contenido, de alguna ma­nera, en el segmento siguiente.

El atlas de las nubes es una obra ambiciosa, de las más ambiciosas que se hayan rodado nunca, y es­­pero que los puristas no se enfaden si digo que el modelo es Intolerancia, con sus diferentes historias avanzando en paralelo hacia la Pasión, repi­tien­do una y otra vez el motivo que da título a la pe­lícula. La cinta repite una y otra vez tres ideas sin matices, hasta la exageración: el amor es po­si­ble, la libertad es posible, cada acción de cada per­so­na tiene consecuencias que van más allá de lo que se puede pensar.

                      El atlas de las nubes, de Tom Tykwer, Andy Wachowski, Lana Wachowski

La continuidad de la narración está lograda a través de los actores, el salto se suele dar con el mis­mo ac­tor en una situación similar en otra historia, a ve­ces repite la misma frase. Además, el tema musical se repite y evoluciona a través de las historias -una de las historias cuenta la composición de la sui­te El atlas de las nubes, en la que diferentes per­sonajes se reencuentran en el tiempo. Sinfonía com­puesta por Tom Tykwer, codirector y coguionista de esta monumental obra.

Un poema visual y sonoro que no se me hizo pesado a pesar de sus casi tres horas de duración. Pero de­bo reconocer que si el espectador no se de­ja llevar por el espectáculo, y le desagrada lo pretencio­so, abandonará la sala antes de su término.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Frank Griebe, John Toll
  • Música: T. Tykwer, Reinhold Heil, Johnny Klimek
  • Montaje: Alexander Berner
  • Distribuidora: Warner
  • Duración: 172  minutos
  • Público adecuado: Mayores de 18 años (VX)
  • Estreno: 22/2/2013

EE.UU. Alemania. (Cloud atlas, 2012)

Reseña
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.