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El chef, la receta de la felicidad

Comedia simpática sobre la pasión gastronómica de dos chef incomprendidos.

Guión: Daniel Cohen   Robert Fraisse  Montaje: Geraldien Rétif   Nicola Piovani   Jean Reno, Michaël Youn, Raphaëlle Agogué, Santiago Segura  Distribuidora: A Contracorriente   84 minutos  Todos los públicos

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Francia, España. (Comme un chef). 2012. Estreno: 5/12/2012.

El cocinero era él

Jacky es un cocinero y fiel seguidor del chef Alexandre Vauclair. Tiene un problema: le echan de to­dos los restaurantes en los que trabaja por no ceder an­te los clientes que quieren menús convencionales y poco elaborados. La mujer de Jacky no aguanta más. Está embarazada y necesita que su marido con­siga un trabajo estable, aunque no tenga nada que ver con la cocina.

Tercera película del actor y director francés Daniel Co­hen que da un importante salto de calidad con res­pecto a sus anteriores películas (Les deux mondes, Una vie de prince). Una buena historia, tres bue­nos ac­tores y una música deliciosa de Nicola Pio­vani (La vi­da es bella, El tigre y la nieve, Welcome) hacen de es­ta película un plato muy apeteci­ble, una comedia a­mable y divertida para todo tipo de públicos.

La gastronomía vuelve a dar resultado en el cine con­ una receta distinta de la utilizada en grandes pe­lículas como El festín de Babette, Ratatouille, Co­mer, beber, amar, Deliciosa Martha, Spanglish o La vi­da secreta de las palabras (en la que Javier Cá­ma­ra tenía un papel de cocinero muy conseguido, na­da que ver con el exageradísimo protagonista que in­ter­pretaría en la indigesta Fuera de carta). Esta vez es una comedia sin demasiadas pretensiones, pe­ro con diá­logos y personajes cuidados.

La película avanza a buen ritmo y con estilo, sin que decaiga el humor, gracias a situaciones muy logradas: el primer programa gastronómico, la breve y gra­ciosa aparición de Santiago Segura, el espionaje “japones” de la competencia, etc. Quizás la cin­ta em­pieza mejor que acaba, pero el metraje es re­duci­do y no deja de entretener. Una de esas producciones eficaces, que parece muy sencilla, pero que requiere ta­lento para no aburrir o dejar indiferente al espectador.

Claudio Sánchez