¡Rompe Ralph!

Disney estrena su mejor película de 3D sin Pixar. Una historia de aventuras divertida y amena, con unos aciertos de guión y de factura audiovisual verdaderamente notables. Una gran sorpresa. ****

Dirección: Rich Moore  Guión: Jennifer Lee, Phil Johnston  Montaje: William J. Caparella  Música: Henry Jackman  Voces originales: John C. Reilly, Sarah Silverman, Jack McBrayer, Jane Lynch, Alan Tudyk  Distribuidora: Disney  Duración: 108 minutos  Público adecuado: Todos

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EE.UU. (Wreck-it Ralph). 2012. Estreno: 25/12/2012.

Rompiendo moldes

Cuando Disney se lanzó a la producción de películas en animación 3D sin Pixar, todo parecía apuntar a que la compañía iba a seguir la línea convencional que ha­bía mantenido en su animación tradicional, a pesar de la presencia de John Lasseter como productor ejecuti­vo. Bolt ilustró a la perfección esta intencionalidad na­rrativa de Disney, sin embargo la aparición de Enredados supuso una continuación de su trayectoria pero tam­bién una tímida ruptura; aunque el filme era protagonizado por una princesa y se recurría a la presentación de números musicales, el guion tenía más vi­veza, era más ágil y socarrón.

A partir de una inteligente campaña, el emporio estadounidense está reinventándose, ampliando sus horizontes empresariales, como hemos po­dido comprobar ha­ce poco con la adquisición de Lucasfilm. Algo similar está ocurriendo en su producción ani­mada, cuyo ejem­plo más reciente lo encontramos en ¡Rompe Ralph! Con una fuerte influencia de Pixar y de Toy Sto­ry (de la que recoge varias ideas primarias pa­ra crear la aventura inicial), el último largometraje de Disney de­muestra que la compañía está siendo ca­paz de desprenderse del cuento clásico de moraleja ob­via, para in­troducirse en unos derroteros más sutiles sin por ello per­der su esencia.

La premisa de ¡Rompe Ralph! ya supone una novedad, dado que está protagonizada por un “villano” que, tras 30 años de romper edificios y ser ninguneado por los habitantes de su videojuego, decide cambiar el rumbo de su propia vida.

Alternando diversas estéticas del mundo del videojuego, la cinta abarca 30 años de juegos de Arcade y tras­lada a la pantalla desde la estética 8-bits a los gráficos más desarrollados y preciosistas, convirtiendo la pe­lícula en un auténtico despliegue técnico. Los deta­lles están cuidados al extremo, cada videojuego en el que entra Ralph supone un cambio radical de estética y de narrativa en el que se preserva la coherencia interna de cada universo gráfico, pero que se complementa a la perfección con la trama central de la cinta. Re­para Felix Jr. es en el mundo de Ralph un homenaje al Ar­cade clásico con guiños a Mario Bros., del que be­be prin­cipalmente el personaje de Felix. Hero’s Duty se in­troduce en el universo de los shooters, mientras que Su­­gar Rush bebe de la estética chibi japonesa -personajes adorables diseñados con un cuerpo diminuto y una cabeza de mayor tamaño- y de la arquitectura modernista catalana gracias a la presencia de la artista es­­pañola Lorelay Bove. Esta compleja presentación de un universo pluritemático permite a los guionistas Je­nni­­fer Lee y Phil Johnston introducir toda una serie de gags destinada a un público adulto sin perder el cuidado equilibrio con el mensaje destinado a los más pe­­queños.

Hilarante en algunos momentos, trepidante en otros, con ¡Rompe Ralph! Rich MooreLos Simpsons, Fu­turama– demuestra su habilidad como director y maes­tro de ceremonias al coordinar un gran equipo don­de destaca poderosamente la banda sonora de Henry JackmanX-Men: Primera generación– y la dirección de arte de Ian GoodingTiana y el sapo.

Además de por los múltiples y divertidos guiños a los mundos del videojuego (con las apariciones de So­nic, de Q*Bert, de Comecocos, de Koopa o de personajes de Street Fighter, entre otros muchos), la película cuen­ta con un añadido sorpresa: la proyección de un cor­tometraje en blanco y negro con la estética del cine clá­sico de Hollywood, Paperman, de John Kahrs.

En definitiva, ¡Rompe Ralph! y su cortometraje inicial abren un nuevo periodo en el cine de animación de Disney sin Pixar, del que se pueden esperar cosas muy interesantes mientras mantenga ese espíritu inno­vador y rompa los moldes con los que ha trabajado con anterioridad.

Laura Montero Plata
Laura Montero Plata
Doctora en Historia del Cine, Animación Japonesa y Cines de Asia Oriental