Un planeta solitario: 60 segundos de cine y 112 minutos de excursión campestre

Un planeta solitario: Podría haber sido una interesante reflexión sobre la desintegración de una pareja pero… 

¿Vale la pena ver una película por una escena conseguida? Esta es la pregunta que me hice, como espectadora, después de ver Un planeta solitario. Subrayo como espectadora, que como crítica, y para ganarse la lentejas, una ve cosas que ni atada vería en otras circunstancias.

Un planeta solitario tiene un tráiler absolutamente tramposo que anuncia un drama erótico envuelto en una película de misterio con toques sobrenaturales (hay bastante de lo primero y nada –pero nada- de lo segundo) y un momento de buen cine, muy intenso, que dura apenas un minuto. Ese minuto hace que el espectador, que hasta ese instante se aburría de manera soberana contemplando la infinita excursión por la montaña de una pareja y un guía. Ese momento hubiera dado para una gran película… pero no. Pasado este momento, la pareja sigue su infinita y lentérrima excursión y la historia se cierra de la manera más convencional posible.

Y la respuesta es no. Una escena no compensa 113 minutos de vacío. Y no como spoiler sino para dar ideas a futuros realizadores (aunque los enemigos del spoiler, yo lo soy, no deberían leerla) sería interesante contar la historia de una persona que, sumergida en una relación idílica, descubre que su pareja es tan cobarde que no dudará en utilizarla como escudo humano. Hay quien, con esto, hubiera hecho maravillas.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Inti Briones
  • Música: Richard Skelton
  • País: EE.UU./ Alemania
  • Año: 2012
  • Distribuidora: Paycom
  • Duración: 113 minutos
  • Público adecuado: Mayores de 18 años (X)
  • Estreno: 15/2/2013

The Loneliest Planet

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