Fados: Música, Cámara… Saura

Desde hace 25 años, el veterano director Carlos Saura ha recibido en su cine el lenguaje y los contenidos de la música y la danza. Dotado de gran sensibilidad, en cada película (Bodas de sangre, Carmen, Sevillanas, Flamenco, Iberia, Tango) desarrolla nuevos conceptos y explora nuevos caminos, partiendo de una receta básica: la detallada selección de canciones y artistas para lograr momentos culturales de inolvidable valor es­tético.

Fados es su noveno musical. Con esta realización cierra la trilogía de la canción urbana moderna, comenzada por Flamen­co (1995) y seguida por Tango (1998), nominada al Oscar por la Mejor Película Ex­tranjera.

Esta vez la protagonista es esa bella y triste canción popular portuguesa de orígenes inciertos, que se remonta unos 150 años atrás. Narra historias de nostalgia (saudade) y dolor, lamentos por lo que se ha perdido o por lo que nunca se ha alcanzado. Fados se acerca a la historia y evolución de este género musical, enriquecida con la visión artística y personal del creativo realizador. Como es ya habitual en este género “saurista”, esta coproducción no tiene un argumento lineal. Hay tantos argumentos como artistas. Pero el sustrato común es la transformación de un canto portuario y arrabalero -propio de los esclavos- en un canto que se impone con fuerza en la sociedad y bajo diferentes formas y estilos (de ahí Fados, en plural). Tras más de dos años de investigación sobre el cante luso, Saura se supera y logra una joya.

Están presentes las estupendas voces de grandes fadistas, entre los que destacan los conocidos Carlos do Carmo, Mariza o Camané. Sus voces, recias y tiernas, emocionan hasta el fondo. Especialmente bella resulta la secuencia en la que canta la fallecida Lucila do Carmo, y seguidamente se repite la misma canción -esta vez coreografiada- interpretada por la mejicana Lila Downs.

Con las danzas Saura hace su aportación personal, intentando descubrir lo que ha­bía al principio y lo que el fado puede llegar a ser. Así, se pasa revista al fado más tradicional, al interpretado a modo de rap, al fado fusión como el que cantan Miguel Poveda y Mariza.

También hay tiempo para el fado mestizo, brasileño y africano, de las “modihnas” al llamado “fado batido”.

José Luis López-Linares, ganador de tres Goyas, y el portugués Eduardo Serra (La joven de la perla) hacen un excepcional trabajo fotográfico. Saura, como ya hizo en Goya en Burdeos, proyecta fotografías y películas sobre telas de fondo, bastidores de plástico y espejos con espectaculares resultados.

Fados gusta, emociona, interpela. Aun­que la cinta aborde un género portugués no hay localismo porque en fondo y forma el fado es universal, porque habla de los sentimientos del ser humano. En suma, bellísimo homenaje al fado, un regalo exquisito para la vista y el oído.

Ficha Técnica

  • País: Portugal, España, 2007
  • Fotografía: José Luis López-Linares, Eduardo Serra
  • Montaje: Julia Juániz
  • Duración: 93 m.
  • Público adecuado: Todos
  • Distribuidora: Wanda
  • Estreno: 23.XI.2007
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Reseña
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Profesora universitaria de Cine Español y Estética Musical. Directora Grado Comunicación en Centro Universitario Villanueva