Flor del desierto: Basada en hechos reales

Flor del desierto es un biopic sobre Waris Dirie, una top model somalí que, a los trece años, huyó de una paupérrima aldea de Somalia para evitar un matrimonio concertado con un hombre mucho mayor que ella. Malvivió en Londres, trabajando, entre otras cosas, como limpiadora de un McDonalds. Allí fue donde la descubrió el fotógrafo inglés Terence Donovan, a los 18 años.

Comienza así su fulgurante carrera como modelo (fue la primera mujer de color que apareció en la portada del Vogue). En el año 1997, en una entrevista concedida a la revista Marie Claire, habla sobre la mutilación genital a la que la sometieron a los 5 años. A partir de ese momento, Dirie se convierte en una de las voces más autorizadas contra la ablación y a favor del respeto de los derechos de las mujeres en África.

La historia de Dirie tenía fuerza más que suficiente para convertirse en una buena película. Sin embargo, la directora neoyorkina Sherry Hormann se muestra incapaz de convertir la novela en la que la propia modelo relata su vida en algo más que un documental ficcionado de gran interés humano, pero muy escaso valor cinematográfico.

Hormann elige una estructura episódica muy televisiva, elude la elipsis -alargando excesivamente algunos pasajes de la vida de Dirie– y la única vez que trata de combinar dos tramas lo hace con una falta de ingenio manifiesta.

Frente a esta narración, tan reiterativa, poco pueden hacer un buen elenco de actores -donde destaca Timothy Spall– las elogiables intenciones del film, la cruel realidad de algunos momentos y, a pesar de estos, su final esperanzado.


El interés humano de lo que cuenta.

La forma cinematográfica en que lo hace.

Ficha Técnica

  • Reino Unido (Desert Flower, 2009)
  • Ken Kelsch
  • Clara Fabry
  • Martin Todsharow
  • Golem
  • 120 minutos
  • Adultos
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