Foxfire [7/10]

Laurent Cantet vuelve a hacer pensar al espectador, esta vez con una historia muy americana

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   Dirección: Laurent Cantet Guion: Laurent Cantet Fotografía: Pierre Milon. Montaje: Robin Campillo, Stephanie Leger y Sophie Reine Interpretación: Raven Adamson, Katie Coseni, Claire Mazarolle, Madeleine Bisson, Rachel Nyhuus  Distribuidora: Golem Duración: 143 min Público adecuado: +18 años (XD)

Francia-Canadá, 2012. Estreno en España: 27.6.2014

Las chicas son guerreras

Foxfire es una historia sorprendentemente americana del director de La clase. No sólo porque esta vez la historia está allí localizada, sino porque la narrativa no es tan intelectual, tan francesa.

Con un buen ritmo (a pesar de casi dos horas y media de metraje), el director francés cuenta la historia de un grupo de chicas («las Foxfire«) que hacen un pacto y una especie de secta antimachismo en los años 50. No es un juego, las chicas no dudan en hacerse valer a base de fuerza, tesón y saltarse las reglas del cole. Y poco a poco, también las leyes de un estado democrático.

La película juega con el espectador, muy al estilo de Cantet: claroscuros, réplica y contraréplica, personajes que te ponen a favor y en contra según la frase. La veracidad que transmite la historia se apoya en un gran guión y una dirección de adolescentes modélica. El retrato que hace de la familia cristiana, burguesa y rica que atiende a estas delincuentes juveniles es muy hábil en su función de contratuerca. Hubiese sido muy fácil caricaturizar ese perfil tan maniqueo y trillado en el cine norteamericano (Criadas y señoras, Prisoners), pero Cantet sorprende con un retrato muy medido que desnuda las carencias del feminismo libertario.

El argumento está basado en una novela homónima de la neoyorquina Joyce Carol Oates, y en el guión ha colaborado junto con Laurent Cantet el guionista Robin Campillo, escritor que ha ganado mucho prestigio con la serie Les revenants.

No es una película fácil, sino molesta e inteligente, moderna en su planificación y también en un mensaje que mueve a la reflexión.

Fue una de las mejores películas del Festival de San Sebastián de 2012, dónde la joven Katie Coseni logró la Concha de Plata a la mejor actriz.

Claudio Sánchez