G-Force: Licencia para espiar | Al principio (de Disney) hubo un ratón

G-Force: Licencia para espiar es una simpática parodia de filmes de acción, que cuenta la historia del singular equipo de agentes secretos compuesto por tres hamsters y un topo: Darwin, Blaster, Juárez (la agente femenino con la voz de Penélope Cruz en el original, y la de Mónica Cruz en la versión española) y Speckles (el topo). Como buen equipo de Misión imposible, cada uno tiene su especialidad y sus problemas personales. La acción comienza cuando el FBI está a punto de cerrar la unidad cobaya y ellos son los únicos que saben que hay un plan diabólico para destruir el mundo.

No es lo mejor de Disney, ni la mejor producción de Bruckheimer. Sólo una farsa, amable y familiar, destinada a un gente muy menuda. La trama se inspira y hace guiños a otras películas conocidas, como Alvin, Bolt y Transformers. Tiene abundantes ectos especiales y muchísima acción y siendo tan movida no defraudará a los pequeños. Y el habitual mensaje de compañerismo, superación y confianza en uno mismo.

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Como la originalidad está de vacaciones, se han volcado en el acabado técnico y han rodado en función del 3D, con mucha persecución, vuelo, golpe, caída…

▲ Alguna espectacular secuencia de acción.

▼ La originalidad está desaparecida.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Bojan Bazelli
  • Montaje: Jason Hellmann, Mark Goldblatt
  • Música: Trevor Rabin
  • Duración: 88 min.
  • Público adecuado: Todos
  • Distribuidora: Disney
  • EE.UU. (G-Force), 2009
  • Estreno: 9.10.2009
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Reseña
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.