Gente de Roma: Maestría de un viejo maestro

La trayectoria profesional de Ettore Scola es bien larga. Dijo Jodie Foster de sí mis­ma como actriz: “Ya no tengo que demostrar nada; él, tampoco”. Como escritor cinematográfico ha intervenido, ¡desde los 21 años!, en más de 80 películas. Y desde los 33 años ha trabajado como director en unas cuarenta películas: recuerdo tres de las más recientes (ahora, 2006, a sus 75 años, está filmando): La familia (1987), ¿Qué hora es?, (1989), y La cena (1998).

Se ve que se han resistido a comercializar Gente de Roma, pues fue realizada en el ya lejano  2003… Es cierto que no es rabiosamente comercial, que los empujones de la co­la no romperán las taquillas de los cines, no hay peligro. Pero, pero es una buena película. Muy bien hecha, enriquecedora, humanamente poética y entrañable…

No es larga: hora y media y diez minutos, y resulta amena y entretenida. Y eso hoy, tratándose de una película sin argumento, diría que, un poco tontamente, tiene mé­rito. El mé­rito, o lo que sea, es­tá en lo de “poética y entrañable”, en su mirada al hombre, en su manera comprensiva, tierna incluso, de contemplar la vida. Porque se trata de contemplar.

Scola contempla en su filme la gran galería, la gran comedia, humana, el gran teatro, no del mundo, sino de Roma y su gente.

Amanece en su película y nos le­vantamos, frío de madrugada, “con” un obrero grueso y calvo; su mujer ya está en la estrecha cocina preparándole la comida que se va a llevar a su trabajo: una tortilla y pimientos fritos; se asoma a la ven­tana para decirle adiós, y él la despide desde la acera al tiempo que el autobús se acerca.

Y así, paso a paso, al paso de las horas, hasta que la primera luz del alba rompe la oscuridad de la noche, vivimos el vivir de muy diversas gentes, en sitios tan distintos, con sus historias tristes, con sucesos alegres, con tragedias ocul­tas, con explosión de go­zo… Cada persona a la que se acerca la mesurada cámara, con su color, sus ruidos de ambiente, o su música callejera o concierto de plaza pú­blica, de radio casera, es un pedazo de historia, es un argumento brevemente esbozado, una situación viva…

No hay juicio y, menos, condenas: todo se expone a la consideración del público. Bien que el tono del relato ayuda a que el espectador se incline a amar, a querer a toda esa gente de Roma, que es tan igual en el fondo a toda la otra gente. Por ser una obra de arte abierta se podría llenar o, mejor, mirar con las gafas de ver lejos, más lejos y más adentro…

¿Un documental? No. Es demasiado subjetivo o creador, demasiado personalizado… Es -lo señalé antes- una colmena de hombres y mu­­jeres.

Ficha Técnica

  • País: Italia (Gente di Roma, 2003)
  • Fotografía: Franco Di Giacomo
  • Montaje: R. Crociani
  • Música: Armando Trovaioli
  • Distribuidora: Karma
  • Estreno en España: 25.11.2005
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