Gomorra: El crimen organizado sin glamour

La primera escena de Gomorra explica bien las intenciones de la película. En un centro de belleza masculina varios hombres se broncean a la luz de los rayos uva. La música italiana y los diálogos superficiales se interrumpen bruscamente cuando un grupo de asesinos revienta a tiros a los hombres bronceados. Así se presenta Gomorra, una película que desde el primer momento intenta reflejar la realidad camorrera desnudándola de glamour y vistiéndola con la veracidad de un guión que parte de una documentación exhaustiva (el libro de Roberto Saviano, co-guionista de la película).

Hace dos años Roberto Saviano (Nápoles, 1979) estrenó su best-seller Gomorra sobre la mafia napolitana. Un libro del que por ahora se han vendido casi 2 millones de ejemplares en Italia y que ha sido traducido a 42 idiomas. Tras la aparición del libro y la acusación que él mismo promovió de algunos jefes de la camorra, Saviano tuvo que vivir bajo escolta desde octubre de 2006. Después de años de continuas amenazas, el escritor italiano anunció el pasado mes de octubre su decisión de marcharse del país.

Matteo Garrone (Roma, 1968), conocido principalmente en Italia por su polémica película Primer amor (2004), aprovecha la documentación de la novela de Saviano para contar cinco historias entrecruzadas en las que se muestra el control absoluto de la camorra. Esa esclavitud es lo que hace de Nápoles una ciudad tan irredimible como la bíblica Gomorra.

En este ambiente claustrofóbico vemos a Marco y Ciro, dos jóvenes fascinados por los mafiosos de las películas de Hollywood (en concreto Scarface de Brian de Palma, y su protagonista Tony Montana). También está Don Ciro, un contable que colabora con la camorra intentando mantenerse al margen, Roberto, un recién licenciado que comienza a trabajar en un fraudulento campo de residuos tóxicos, Pasquale, un sastre seducido por la competencia china al trabajo sumergido de la alta costura italiana y Totó, un adolescente que con sólo 13 años tendrá que tomar una terrible decisión: con la mafia o contra la mafia.

Los largos planos cámara en mano, las sobrias interpretaciones (no hay una lágrima en toda la película), la ausencia de música, las muertes rápidas y certeras, sin eco, hacen que el director se quede a un lado y muestre la realidad tal y como es. De esta desnudez el espectador saca la sensación que todo sucede con normalidad, sin altibajos, en silencio. Es la vida misma de una ciudad en la que sus habitantes se han acostumbrado a las muertes rutinarias, al absurdo colectivo y al pánico ambiental (muy bien expresados en la mirada perdida del joven Totó o en las imágenes de Marco y Ciro en calzoncillos disparando a la nada). Esta realidad se muestra muy alejada del glamour de Hollywood (representado en la película por la ropa de alta costura que luce Scarlett Johanson en el Festival de Cine de Venecia y que ha sido elaborada en empresas de trabajo sumergido dirigidas por la camorra).

Gomorra obtuvo el Gran Premio del Jurado en el último Festival de Cannes y ha sido seleccionado por Italia para competir en los Oscar.

Ficha Técnica

  • País: Italia (2008)
  • Marco Onorato
  • Marco Spoletini
  • Alta Classics
  • 135 minutos
  • Adultos