Grandes familias: Líos franceses

· Grandes familias | Bien interpretada por un plantel de caras conocidas y atractivas, con agradable fotografía y buen acompañamiento musical, la película se ve bien y se olvida todavía mejor.

Un maduro financiero francés, que vive en Shanghái con su compañera sentimental y socia, una atractiva oriental, se entera, en un breve viaje a París, de la venta de la casa familiar. Mientras trata de evitarlo, conocerá también una serie de secretos familiares celosamente guardados hasta ahora.

Detrás de Grandes familias está Jean-Paul Rappeneau, que es el director de la inolvidable versión de Cyrano de Bergerac que protagonizó Gérard Depardieu y de muchas cosas más. Aquí presenta una historia muy francesa de esas que le encantan a los galos donde hay líos familiares, hijos ilegítimos que aparecen de repente, herencias envenenadas, mansiones carcomidas por el tiempo, mucho mal rollo y bastante erotismo.

Al margen de estas idas y venidas no hay demasiado fondo en una historia bastante superficial, como gran parte del cine francés, y que deja poco poso. El ritmo lento no ayudará al espectador menos acostumbrado a un cine que se toma su tiempo para contar, en el fondo, la insoportable levedad del ser.

Por otra parte, Grandes familias está bien interpretada por un plantel de caras conocidas y atractivas, tiene una agradable fotografía y un buen acompañamiento musical. En definitiva, una película que se ve bien y se olvida todavía mejor.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Thierry Arbogast
  • Montaje: Véronique Lange
  • Música: Martin Rappeneau
  • Duración: 113 min.
  • Público adecuado: +16 años (X)
  • Distribuidora: Vértice
  • Francia (Belles familles), 2015
  • Estreno: 17.6.2016
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