Guadalquivir: El primer gran documental de naturaleza 100% español

Guadalquivir | Esta película recupera una tradición perdida en España tras la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente

A veces la belleza más próxima es la más des­co­no­ci­da. Nos maravillamos ante la majestuosidad del león de la sa­bana africana y no sabemos que, muy cer­ca de ca­sa, tenemos el paraje con mayor biodiver­si­dad de Euro­pa.

Mostrarlo en todo su esplendor, con las técnicas más avan­zadas y el ropaje artístico más vistoso, ha si­do la ra­zón de dos años de trabajo de cinco personas que incluyen 16 meses de rodaje en condiciones di­fíciles. Al fren­te, Joaquín Gutiérrez Acha, natura­lis­ta experimentado que ha producido y filmado para Na­tional Geo­gra­phic, BBC y Canal+, y que tiene en su haber el do­cumental Las montañas del lobo (con guión también de López Mirones), el mediometraje Lin­ce ibérico, el ca­za­dor solitario o la película de Gerardo Olivares Entrelo­bos, donde participó como codirector de fotografía.

Guadalquivir articula la fauna y flora del Gran Río -co­mo lo denominaban los árabes- al hilo argumentativo de la huída -habilidosamente ficcionada- que em­prende un zo­rro hembra desde la Sierra de Cazor­la, donde ve morir a sus compañeros, hasta las costas del Atlántico. A lo lar­go de su cauce, el co-protagonista de esta historia recorre tres de los espacios naturales más relevantes de España en diferentes épo­cas del año: Cazorla y Segura en el oto­ño, Sierra Mo­rena en invierno y Doñana en primave­ra.

El documental cuenta con un nivel de producción com­parable a Nómadas del viento o Planeta Tierra, no so­lo por su calidad técnica, sino porque es en sí mis­mo un compendio de artes: música, cine, danza, can­te, líri­ca, narrativa que se alían por mor de un equi­po de profesionales y artistas para ensalzar la be­lleza natural y ha­cer al espectador gozar con el cre­cimiento de una orquídea, emocionarse con el lar­go viaje de las angulas, su­frir con un conejo incauto, reír con una araña tapade­ra o con un camaleón insa­cia­ble y maravillarse con la be­rrea de los ciervos.

No solo recupera una tradición perdida en España tras la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente, si­no que es el primer gran documental de naturaleza, cen­trado en la fauna ibérica, 100% español. Gracias a un genero­so presupuesto, el equipo ha podido contar con la últi­ma tecnología en imagen: timelapses pa­ra acelerar el mo­vimiento de una flor, alta velocidad para congelar la ima­gen del batir de alas de un águi­la, cineflex para los pla­nos aéreos, hyde o escondite camuflado, etc.

También es el primer documental del mundo grabado con sonido Dolby Atmos, una técnica envolven­te capaz de lograr la inmersión del espectador tanto en las violentas y ruidosas escenas de caza de las águi­las o los bú­hos como en la caída casi impercepti­ble de los copos de nieve.

El sonido es uno de los valores más relevantes del do­­­cumental: más de 118 registros de audio, procedentes de es­pe­cies de ver­tebrados, ha reunido Carlos de Hi­ta (Entrelobos), y gra­bado y montado de forma in­­de­pen­diente, a una me­dia de 15 sonidos naturales por pla­no. Apar­te, la música del sur y la voz en off de Es­trella Mo­rente, que pone ca­dencia y tono andaluz al guión de López Mirones, y bro­che final a un vuelo de flamencos sobre la marisma, can­tando el poema de Antonio Machado: «¡Oh Guadalquivir! Te vi en Cazorla na­cer; hoy, en Sanlúcar morir».

Ficha Técnica

  • Fotografía: Joaquín Gutiérrez Acha
  • Montaje: Roberto Aguilar, J. Gutiérrez Acha
  • Música: José Manuel García-Pelayo, Mané Larregla
  • Sonido: Carlos de Hita
  • Duración: 80 minutos
  • Distribuidora: Wanda
  • Público adecuado: Todos
  • Estreno en España: 13.12.2013

España, 2012