Infiltrados: Una película gritada

El remake de Infernal affairs / Juego sucio, un thriller hongkongnés estrenado en 2002 -con Tony Leung y Andy Lau como protagonistas- ha servido al veterano Martin Scorsese (Nueva York, 1942) para ser por primera vez nº 1 en la taquilla USA con casi 27 millones de dólares (el presupuesto ha sido de 90). Infiltrados aborda una historia de gánsteres y policías, ahora ubicada en Boston. Una lucha sin cuartel y contrarreloj para llevarse el gato al agua, en la que juegan un papel decisivo los topos (DiCaprio y Damon) que se infiltran de modo recíproco.

El reparto es muy bueno y la historia está bien contada, con vigor y giros sorprendentes. El director de Toro salvaje no se priva y, con la ayuda del guionista de la populachera El reino de los cielos, da rienda suelta a las constantes de buena parte de su filmografía: seducción por la violencia, retrato de una sociedad comida por la corrupción, fascinación por los ambientes delictivos, machismo repulsivo y mujeres florero, cargante lenguaje de cloaca, manierismo estilístico. Un repulsivo Nicholson hace -por enésima vez- un papel similar, la música suena a todo volumen y la gente está desquiciada, muy desquiciada.

No me ven ustedes entusiasmado y es que no lo estoy. Me parece una película gritada más que con gritos, y mira que los tiene. Los personajes tienen muy poca entidad y menos recorrido. Para creerse una policía así es necesario hacer grandes esfuerzos de imaginación. En fin, no seré yo quien me quite el sombrero ante Infiltrados, sobre todo cuando la deuda con el original es sencillamente enorme.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Departed, 2006)
  • Michael Ballhaus
  • Thelma Schoonmaker
  • Howard Shore
  • Warner
  • 150 minutos
  • Adultos
Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor