Jacques: Tedio plácido

· El conflicto dramático entre padre e hijo es muy sim­ple y la dirección de Jérôme Salle no consigue insuflar emoción a algo tan fascinante como es la conquista del mundo marino.

Con esta película se clausuró el año pasado el Festival de Cine de San Sebastián. Después de una edición en la que hubo mucha violencia cruda (aún re­cuerdo Play­ground, esa imperdonable película polaca sobre asesi­nos de niños), este biopic sobre Jacques Cous­teau se pre­sentaba como un bálsamo agradable con la chica de Amélie de acompañante estelar.

Lo mejor de la película son algunas localizaciones ma­rítimas y los dos actores franceses protagonistas: el con­solidado Lambert Wilson y el joven Pierre Niney (brillante protagonista de la obra maestra Frantz, de François Ozon).

Aunque hay una cierta aventura en las famosas expe­dic­iones, la película es lánguida y vacua, adolece de rit­mo narrativo y desarrollo de personajes. Incluso la ban­da sonora del maestro Alexandre Desplat se impregna de esa fría impersonalidad. Es paradigmática la poca tensión que consigue transmitir en la escena del acoso de los tiburones.

El conflicto dramático entre padre e hijo es muy sim­ple y la dirección de Jérôme Salle (Zulu, El secreto de An­thony Zimmer) no consigue insuflar emoción a algo tan fascinante como es la conquista del mundo marino que realizó este famoso oceanógrafo, ganador de la Pal­ma de Oro en el Festival de Cannes de 1956 con El mun­do del silencio.

La película ha tardado más de un año en estrenarse y apenas ha podido recuperar 2 de los 20 millones que cos­tó en su paso por los cines franceses.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Matias Boucard
  • Montaje: Stan Collet
  • Música: Alexandre Desplat
  • Duración: 122 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: Vercine
  • Francia, Bélgica (L’odyssée), 2016
  • Estreno: 15.9.2017
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