Jimmy P. | Terapia al espectador

Jimmy P. | La historia tiene poco recorrido y las tramas flaquean dejando la sensación de que para ese viaje no hacían falta alforjas 

Acabada la II Guerra Mundial, Jimmy Picard, indio Black­foot que combatió en Francia, ingresa en el hospital militar de Topeka, en Kansas, aquejado de diver­sos trastornos que parecen no tener una causa física: vi­siones traumáticas de la guerra, pérdida de oído, vér­tigos, ceguera ocasional… Antes de diagnosticarle es­quizofrenia, los médicos deciden solicitar el parecer del etnólogo y psicoanalista húngaro, especialista en cul­tura nativa americana, Georges Devereux.

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El argumento, basado en el libro del psicoanalista real sobre este caso que existió, parece prometedor. Siem­pre es un placer ver a Benicio del Toro en pape­les sufrientes y desvalidos, y acompañado de Mathieu Amal­ric (actor habitual de Desplechin), en su per­sonaje excéntrico, brillante y eufórico, no digamos. Sin embargo, más allá de las interpretaciones, de la ambientación conseguida y de la enfática banda so­nora de un maestro como Howard Shore, la historia tiene poco recorrido y las tramas flaquean dejan­do la sensación de que para ese viaje no hacían falta al­forjas. De hecho, no ha dejado mucha huella en los fes­tivales por los que ha pasado.

Los guionistas han querido poner demasiados ingredientes políticamente correctos en la masa: la defensa de una raza en minoría, la amistad entre dos ex­tranjeros en la tierra donde habitan y un tratado de terapia psicoanalítica que, tras generar expectación, deriva en lo más socorrido.

Jimmy P. da bandazos, el ritmo se resiente, los diá­logos entre terapeuta y terapeutizado se alargan has­ta el infinito, los personajes secundarios como Ma­deleine, la amante de Devereux (Gina McKee), no en­cuentran su hueco, y acaba por provocar un hastío tal en el espectador que poco le importa ya lo que le ocu­rra al pobre indio pies negros, solo que la terapia aca­be cuanto antes.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Stéphane Fontaine
  • Montaje: Laurence Briaud
  • Música: Howard Shore
  • Duración: 117 m.
  • Distribuidora: Vértigo
  • Público adecuado: +18 años (XD)
  • Francia, 2013. Estreno en España: 21.3.2014
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Reseña
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Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla