Justin Bieber: Never Say Never | Propagando el mito

La película propone el reality de una gira, con una estética videoclipera, rodado y montado con gran calidad técnica, y aderezado con vídeos y extractos más propios de Youtube y otros canales de la red.

De hecho, sería un error grave que no señaláramos la conseguida profundidad, la vivacidad, que nos ofrecen los planos 3D de los conciertos de la gira, que nos recuerdan la calidad visual de la saga Step Up, del mismo director.

Sin duda, se trata de un producto digno de los deseos de sus fans. Pero no deja de ser eso, un producto de fans, pese a las intenciones del cineasta por llegar a los que no lo somos tanto.

Hasta ahí fluye la capacidad de sorprender o de convencer a los que no gritamos desesperadamente cada vez que aparece el joven artista. Sin quedarnos atrapados en este asunto de los gustos musicales, no hay nada de malo, de vergonzoso, en disfrutar de un rato de trabajado pop juvenil.

Pero, mientras asistes a la proyeccción de Justin Bieber: Never Say Never y compruebas las tablas del joven músico, te preguntas, como casi siempre, por el precio de la fama, como también lo hace Country Strong, película de ficción norteamericana dirigida por Shana Feste (El mejor, 2009). Más aún, cabría preguntarse, y guardando las distancias, cuál era ese siniestro halo que envolvía el póstumo documental al Rey del Pop (This is It, Kenny Ortega, 2009). Si bien hay diferencias, seguimos hablando de lo mismo: el precio de la fama.

Un precio muy caro, desde luego, pero capaz de seguir alimentando sueños. Sueños por triunfar, por gustar, por sentirse valorado, por tener fama y dinero… Y en el caso de Justin Bieber, hablamos del sueño de firmar un contrato discográfico, y nunca renunciar. Y entonces pensamos si efectivamente hemos asistido al nacimiento de un mito, o a la aniquilación de una infancia, ahora mediatizada, rodeada de «familiares» contratados para él, y más centrada en vender una imagen que en apoyar a los nuevos talentos (pero ese es otro tema). En efecto, terminas por cuestionarte si vale la pena vivir permanentemente cercado, o inmerso en una melé humana cada vez que pisas la calle. Y todo eso, desde que cumpliste los 14.

Alejandro Olave

▲ Su calidad visual.

▼ Su nula propuesta narrativa.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Reed Smoot
  • Montaje: Jay Cassidy, Jillian Twigger Moul, Avi Youabian
  • Música: Deborah Lurie, R&B, Pop
  • País: Estados Unidos
  • Duración: 105 min. +16 años
  • Estreno en España: 15 abril 2011

Justin Bieber: Never Say Never (2011)

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