Kate y Leopold: El amor a través del tiempo

El director de Inocencia interrumpida y Cop Land, ha acometido Kate & Leopold, distanciándose considerablemente del tono desarrollado en su filmografía anterior. Mangold coescribe el guión de una historia de amor con toque mágico que transgrede los límites temporales, para emparejar a una ejecutiva agresiva del siglo XXI y a un duque arruinado del XIX.

Meg Ryan y Hugh Jackman dan vida a esta pareja tan dispar e irresistiblemente afín, que viene a demostrar que, como casi siempre, el amor se encuentra donde uno menos se lo espera. Un argumento universal del cine romántico (el amor es un juego caprichoso) atraviesa toda la historia y puesto que se trata de un juego, el compositor de la BSO ha engranado el metraje al ritmo de la maquinaria de un gran reloj, para mantener presente en nuestra mente el obstáculo que separa a los personajes.

Si bien es cierto que la película resulta agradable, no lo es menos que el metraje de Kate & Leopold es excesivo. Esa dilatación artificial puede ser la culpable de que los diálogos pierden fuerza y el personaje de Kate resulte un tanto maniqueo, en gran medida porque Meg Ryan lleva demasiado tiempo interpretándose a sí misma. Por su parte, el noble encarnado por Jackman consigue arrancar la sonrisa del público y, a la vez, hace las reflexiones más profundas sobre el amor, la mujer y los goces de la vida. Una comedia romántica, en fin, entretenida e intranscendente, muy agradable de ver, pero que no aporta nada nuevo al género… ¿está, quizá, ya todo inventado? Mientras reflexionamos, puede sonar la canción que Sting ha compuesto para el film, una balada a tiempo de vals que se convierte en resumen y colofón de la película.

Ficha Técnica

  • Música: Rolfe Kent
  • Fotografía: Stuart Dryburgh
  • Montaje: David Brenner
  • País: EE.UU.
  • Año: 2001
  • Duración: 121 minutos