Kick-Ass: Listo para machacar

Original a ratos y profundamente enferma, esta película ofrece algunos detalles de interés junto a otros convencionalismos disfrazados

Kick-Ass: Listo para machacar (Matthew Vaughn, 2010)
Kick-Ass: Listo para machacar (Matthew Vaughn, 2010)

Kick-Ass: Listo para machacar | El antihéroe viste de verde

Dave Lizewski (Aaron Johnson), un adolescente del montón, fracasado en el amor y aburrido de su familia. Un día decide enfundarse un disfraz y convertirse en un superhéroe: Kick-Ass. Pero pronto descubre que ser especial duele, y mucho. Pero no es el único superhéroe del mundo. El valiente y perfectamente entrenado equipo formado por Big Papi (Nicolas Cage) y Hit-Girl (Chlöe Grace Moretz), un padre y su hija dedicados a luchar contra la delincuencia, está consiguiendo destruir el imperio del mafioso Frank D’Amico (Mark Strong).

Matthew Vaughn (Londres, 1971) nunca deja indiferente. Con sus dos películas anteriores (Layer cake y Stardust) reinterpretó dos géneros como el thriller y el cine fantástico, además de dejar claro su sana intención de no acomodarse en convencionalismos de estilo. El resultado fue desigual, sus películas tenían destellos interesantes pero también algunas carencias importantes. En Kick-Ass los aciertos son más llamativos, pero sigue habiendo peldaños por subir para dejar de ser un director abonado a las tres estrellas o al bien que roza el notable.

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Evidentemente Vaughn es un gran director de actores, ya que todos están muy bien, incluso Nicolas Cage, a pesar de tener un personaje desaprovechado, y sobre todo Chlöe Grace Moretz (que ya vimos en un pequeño y delicioso papel de hermana pequeña en 500 días juntos y aquí roba absolutamente la película haciendo de salvaje y adolescente ninja).

Hay escenas logradas e ingeniosas como son los contados momentos de acción que tienen personalidad propia (algo que tiene mucho mérito al no limitarse a copiar a los Wachowski, Tony y Ridley Scott, Zack Snyder o John Woo). Por otro lado el ritmo de la cinta es bueno y algunos giros metacinematográficos están bastantes logrados (aunque se ve demasiado la sombra de Tarantino, al que copia también en su desinhibido vocabulario y en el uso de música variada).

El problema principal de Kick-Ass: Listo para machacar es que no es ni tanto ni tan poco como anuncian los entusiastas (que ya la han calificado como una obra maestra incontestable, algo que ha utilizado lógicamente la campaña de promoción) y los detractores (que la consideran mediocre en su pretencioso intento). No parece haber termino medio. Y ahí es donde creo que se sitúa esta película: en el discreto ámbito de las tres estrellas.

Eso sí, una peli interesante a ratos basada en un cómic de un alma profundamente enferma en el que una niña acuchilla salvajemente enseñada por su padre, los adolescentes graban con el móvil palizas que cuelgan en youtube como si hubiesen descubierto la piedra filosofal, las chicas buscan a un chico que sea gay para asegurarse al menos un amor verdadero, y la muerte de una madre tiene la misma repercusión en su hijo que una película de Miley Cyrus en la Historia del Cine.

Y estamos en lo de siempre, no confundamos degradación con ingenio. Más que nada porque es un error recurrente: de hecho lo más convencional de la película es la relación chico-chica que sólo busca trasvase de fluidos y la venganza brutal como herramienta básica de progresión narrativa (Un ciudadano ejemplar, La extraña que hay en ti, El fuego de la venganza, Al límite, Sentencia de muerte, por citar las cinco primeras que me vienen a la cabeza).

Todo esto hace que Kick-Ass: Listo para machacar deje un eco bastante vacío en el espectador, ya que los personajes apenas transmiten algún sentimiento humano y matizado. ¡Es un cómic!, dirán muchos. ¿Qué querían? De acuerdo, pero entonces no me vengan con que es una obra maestra. Porque la distancia que veo entre Kick-Ass y El caballero oscuro es insultante.

Comercialmente, Vaughn tiene un futuro prometedor (ya tiene previsto el rodaje de la segunda parte de esta película y una nueva secuela de X-Men). Esperamos que todo su poderosa imaginación corte definitivamente con algunas rutinas y gane unos cuantos grados de profundidad para ofrecer en el futuro una película redonda.


Kick-Ass: Listo para machacar (Kick-Ass, 2010)

Mathew Vaughn Jane Goldman, Mathew Vaughn, basado en el cómic de Mark Millar y John Romita Jr. Ben Davis Eddie Hamilton, Jon Harris John Murphy, Henry Jackman, Marius De Vries, Illan Eshkeri Aaron Johnson, Christopher Mintz-Plasse, Mark Srong, Chlöe Grace Moretz, Nicolas Cage Universal 119 minutos Mayores de 18 años (extrema violencia, lenguaje muy crudo, erotismo)

Los actores y la originalidad de las secuencias de acción.

Las rutinas de algunas curvas salvajes y la superficialidad general.