King Kong: La bella, la bestia y el niño grande

King Kong | El director de El Señor de los Anillos comanda esta superproducción (más de 200 millones de dólares de presupuesto) donde casi todo es desmesurado. El dilatado metraje (tres horas y 7 minutos) hace aconsejable acudir al cine con una mochila bien provista de bocatas, fruta, bebidas, suero, etc. Jackson lo ha tenido en cuenta colocando un cartelito de intermedio.

No hace falta contar la historia, que es bien conocida. Jackson empieza muy bien, con una estupenda presentación de los personajes rodada de manera majestuosa, con una recreación soberbia del Nueva York de los años 30, sometida a los rigores de la Depre­sión. El director neozelandés de 44 años, autor del guión con su mujer (Fran Walsh) y con Philippa Boyens, divaga y da muestras de su mal gusto y de sus delirios infantiles en las peripecias que ocurren en la isla del gorilón, un Parque Jurásico a lo bestia. Y la co­sa termina en Nueva York de manera ciertamente deslumbrante, con secuencias de una intensidad verdaderamente notable que demuestran un altísimo nivel cinematográfico en la parcela del cine popular.

Naomi Watts vuelve a demostrar su enorme talento en King Kong con un papel nada fácil, en el que luce como una de las mejores actrices en activo. Si le dan el Oscar no habrá sorpresa.

En resumen: una película río, con tramos magistrales y salpicada de caprichos de un niño grande con mucho dinero y nadie que le diga: “Chico, no hagas tonterías”. No creo que ocurra, pero sería estupendo poder comprar dentro de unos meses el DVD con el «corte del director», en sentido literal: con 40 ó 50 minutos menos la película sería mucho mejor.


Ficha Técnica

  • País: Nueva Zelanda/EE.UU., 2005
  • Fotografía: Andrew Lesnie
  • Montaje: Jamie Selkirk
  • Música: James Newton Howard
  • Distribuidora: UIP
  • Estreno en España: 16.12.2005
Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor