Kitchen Stories: La cocina perfecta

Un grupo de científicos suecos investigaron en 1950 los movimientos de las amas de casa en la cocina; el objetivo era descubrir nuevas distribuciones y electrodomésticos que ahorraran desplazamientos y trabajo; en definitiva, inventar la cocina del fu­turo. A partir de este hecho real, el realizador noruego Bent Hamer introduce en Kitchen Stories la ficción de un nuevo estudio. En este caso se trata de enviar a un gru­po de observadores a una aldea de No­rue­ga para examinar el comportamiento de los hom­bres solteros en sus cocinas. Las reglas del experimento deben seguirse a rajatabla: los observadores vigilarán a sus voluntarias “víctimas” desde una silla al­ta, anotarán hasta el más mínimo movimiento y no entabla­rán con él ningún tipo de relación. Esta última condición no supone un problema para Isak, un maduro y endurecido soltero que se inscribe por error en el proyecto y está firmemente decidido a que Folke, su observador, fracase.

Kitchen Stories es una sugestiva película. Ha­mer parte de una simple anécdota para mon­­­­­tar una pequeña joya de cine muy humano, emotivo, profundo y divertido, muy divertido. Sin grandes alardes y con una estética y un ritmo narrativo que recuerdan mucho a Un hombre sin pasado, del finlandés Aki Kau­ris­mäki, Hamer va mostrando la evolución de dos hombres solitarios, con unas vidas aparentemente grises y que, sin embargo, se descubren llenas de matices cuando comienzan a relacionarse.

Una de las mayores riquezas del filme es que permite una multitud de lecturas; es una abierta crítica al positivismo y al conductismo, muy presentes a mediados del siglo pasado pero fácilmente reconocibles en otras rea­lidades más cercanas en el tiempo como el auge de los reality shows; es un conmovedor retrato de la amistad, en este caso mas­culina; es una irónica mirada sobre las diferencias entre los dos países nórdicos -Suecia y No­ruega- y es, sobre todo, un elogio a la comunicación, entendida como el verdadero y único modo de involucrarse en la vida de los demás. A Isak y a Fol­ke la vida les cambia cuando empiezan a pre­ocuparse no por lo que el otro hace -de he­­­­cho, los dos se analizan desde el primer momento-, sino por lo que el otro piensa y siente, por lo que el otro es, y esto es francamente di­fícil si no se hablan.

Todas estas sugerentes reflexiones afloran en­tre los escasos pero brillantes diálogos, en las magistrales interpretaciones, en la música, tan discreta como oportuna, y en un fino e inteligente sentido del humor.

Ficha Técnica

  • País: Noruega/Suecia (Salmer fra kjøkkenet, 2003)
  • Fotografía: Philip Øgaard
  • Montaje: Pål Gengenbach
  • Música: Hans Mathisen
  • Distribuidora: Pirámide
  • Estreno en España: 13.05.2005
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Reseña
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Periodista. Editora de Conversaciones con