Kon-Tiki

Interesante relato sobre el célebre viaje del noruego Thor Heyerdahl por las aguas del Pacífico en 1947 (***)

Dirección: Joachim Rønning, Espen Sandberg Guión: Petter Skavlan  Fotografía: Geir Hartly Andreassen Montaje: Per-Erik Eriksen, Martin Stoltz Música: Johan Söderqvist Intérpretes: Pål Sverre Hagen, Anders Baasmo Christiansen, Gustaf Skarsgård, Odd Magnus Williamson, Agnes Kittelsen Duración: 118 min. Distribuidora: A Contracorriente Público adecuado: +16 años

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Noruega, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, 2012. Estreno en España: 27.9.2013

100 días

La travesía de casi 8.000 kilómetros, realizada en 100 días del año 1947 por el biólogo marino Thor Heyerdahl (1914-2002) y sus cinco compañe­ros, usando las artes de la navegación de los primitivos americanos del sur, quería demostrar que fueron los pobladores del imperio inca los que co­lonizaron la Polinesia en el siglo V de nuestra era.

Existe un gran documental de la aventura, que ga­nó el Oscar en 1951 (Karma lo acaba de poner a la venta en DVD en España). Allí se usaba buena par­te del material filmado por Heyerdahl. Ahora es­ta coproducción europea liderada por Noruega su­pone un buen biopic que cuenta los prolegómenos y el desarrollo del viaje desde el puerto del Ca­llao en Perú hasta la isla Raroia en el archipiélago Tuamotu.

Hay frialdad, la propia del carácter nórdico, en el relato de Kon-Tiki, quizás demasiada para un espectador con­vencional. Y aunque se elude profundizar en la personalidad de los protagonistas se aprecian el cos­te personal y familiar que tiene la obsesión aven­turera y la obstinación propia de los grandes via­jeros, en la que el aspecto financiero es vital.

Heyerdahl no cae especialmente simpático y los epí­tetos que se suelen aplicar a su aventura suelen ser ridículos, aunque necesarios para que los pa­trocinadores sufraguen los gastos, convirtiendo el hecho en un fenómeno de masas.

En este senti­do, se agradece la honrada sobriedad de la pelícu­la, que ha usado con profusión los tru­cos digitales pa­ra contar una aventura que, co­mo todas las rea­les, tiene partes muy aburridas. De hecho, creo que a la cinta le sobran 20 minutos y que tiene unos evidentes problemas de guión. Pero es interesante y valiosa.

Alberto Fijo
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor