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La boda de mi ex

Crítica de la película

Victor Levin riza el rizo en exceso en esta película que parece (y quizá fue la primera intención del autor) una obra de teatro para dos personas

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La boda de mi ex

· Cabe apreciarse el esfuerzo de los dos protagonistas -con La boda de mi ex suman cuatro película juntos- por mantener a flote un barco que, desgraciadamente, es muy endeble.

Only Keanu Reeves&Winona Ryder

Lindsay y Frank se conocen en el aeropuerto con el mismo destino, la boda del hermano -medio hermano en realidad- de Frank, que fue novio de Lindsay. Desde el primer momento se detestan y no dejan de lanzarse pullas, que revelan que son almas gemelas, dos solitarios, cínicos y egoístas terriblemente asustados ante cualquier compromiso.

La boda de mi ex parece una obra de teatro para dos personas, y probablemente fue la primera intención de su autor, un guionista de televisión; solo hablan ellos dos -y hablan muchísimo, y eso sentará mal a una parte del público-, solo los vemos a ellos y apenas se nota el cambio de escenario. Los diálogos son chispeantes, lo ponen todo y a todos de vuelta y media, revelan que no les gusta nada, ni sus familias, ni el lugar, ni las bodas, ni ellos mismos.

Tienen momentos realmente graciosos, pero Victor Levin -guionista y director- cree que hay que mostrar el ingenio en cada frase y resulta agotador. Las melodías de Matt Maddox acompañan bien los paisajes y situaciones. Cabe apreciarse el esfuerzo de los dos protagonistas -es su cuarta película juntos y se lo pasan bien- por mantener a flote un barco que, desgraciadamente, es muy endeble.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.