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La canción de mi padre

Crítica de la película

Buena historia -real para más señas-, bien rodada, con dos actores principales, Dennis Quaid y J. Michael Finley, antológicos en su papel

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La canción de mi padre

· La canción de mi padre entra dentro de un nuevo cine religioso. Aclaremos que cine de contenido religioso ha habido siempre, pero en el último tramo del siglo pasado cayó en desgracia.

Melodía del perdón

Aunque por aquí sea un fenómeno casi desconocido (algo de góspel y poco más) la música cristiana, como género comercial, es muy popular en muchos países, tiene una audiencia millonaria y una indiscutida calidad. Esta película cuenta la historia de un músico, Bart Millard,  de su grupo y de la canción –I can Imagine, una gran canción- que los fundó. Bart tenía un padre horrible, creció aterrorizado y aprendió a odiarlo. Su refugio fue la música. Era bueno pero no logró convertirse en un artista hasta que se enfrentó a sus miedos y a su padre.

La canción de mi padre entra dentro de un nuevo cine religioso. Aclaremos que cine de contenido religioso ha habido siempre, pero en el último tramo del siglo pasado cayó en desgracia (en las grandes productoras) y reapareció, muy militante, al margen de las grandes de Hollywood. Al principio con productos de mediana calidad, poco a poco mejorando. A este grupo pertenecerían Prueba de fuego, Cartas a Dios, El cielo es real o La cabina. Un sector de la crítica disfruta disparando contra estas peliculas por su descaro al hablar de Dios (también disiparan contra el público que va a verlas).

La canción de mi padre cuenta una buena historia -real para más señas-, está bien rodada -cierto que abusa del toque Leo McCarey para conmover-, tiene unas melodías magníficas y los dos actores principales, Dennis Quaid y J. Michael Finley, sobre todo el primero, a pesar del desgaste físico, están antológicos; por cierto, el joven Finley canta de verdad. La historia no es muy diferente de la de The Commitments o de la de la formación de cualquier grupo, la diferencia es que también habla de perdonar, de pedir perdón, y de rezar, y lo hace de un modo desinhibido que, a algunos, en ocasiones, desagrada.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.