La familia Savages: Dos actores sublimes

Segundo largometraje de la directora de 45 años Tamara Jenkins, que se estrenó con una vitriólica cinta autobigráfica sobre su adolescencia, Slums of Beverly Hills. Jenkins fue actriz antes de realizadora y La familia Savages le ha supuesto una notable notoriedad, especialmente por las candidaturas que la cinta obtuvo en los Globos de Oro (actor) y en los Oscar (guión original y actriz).

La película se inscribe en ese tipo de drama Sundance que está tan de moda. Por tanto, hablamos de una película pequeña, mordaz y ácida, con buenos diálogos y conflictos bien urdidos que pretenden plantear cuestiones espinosas sobre problemas cotidianos de la sociedad norteamericana, con retratos contundentes y desenfadados.

En este caso, se plantea la tesitura de dos hermanos dedicados a la teoría de la literatura que reciben la noticia de que tienen  que hacerse cargo de su padre, un anciano senil, al que apenas veían.

La historia tiene su aquel, por aquello de poner en solfa la cutrez vital de «intelectuales» muy sensibles y con tendencia a pontificar como el oráculo de Delfos, mientras se comportan como perfectos ególatras y miserables maniobreros.

Jenkins cuenta con dos actores sublimes, que son la película. Es emocionante verles trabajar, con una humildad maravillosa, sin manipular a los personajes que encarnan para buscar lucimiento. En el caso de Seymour Hoffman (Truman Capote) es especialmente meritorio, porque lo que se le pide no parece muy adecuado para un ganador del Oscar. Menudo actor.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Savages, 2007)
  • Mott Hupfel
  • Brian A. Kates
  • Stephen Trask
  • Fox
  • 113 min.
  • Adultos
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Reseña
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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor