La llegada: Lenguaje Villeneuve

· La llegada estaría más cerca de Encuentros en la tercera fase, de Spielberg, o Gravity, de Alfonso Cuarón.

La llegada es una película de alienígenas que no tiene absolutamente nada que ver con esas que hace Roland Emmerich con un peculiar sentido del humor y del exceso. Arrival estaría más cerca de Encuentros en la tercera fase, de Spielberg, o Gravity, de Alfonso Cuarón. Y probablemente cuando Christopher Nolan vea esta película dirá: «Yo intenté lo mismo en Interstellar, pero… no me salió». Quizás porque lo suyo es más bien Origen, una película fascinante pero con unas claves muy distintas.

Antes de empezar a elogiar esta nueva muestra de ingenio del director de Sicario y Prisoners, quiero advertir que me temo que su última película no va a obtener buenos datos en taquilla más allá de la primera semana. Ahora, tengo muy claro que si tuviese que fichar a un director de cine para rodar la temible Blade Runner 2 yo también hubiese contratado a Villeneuve. Tiene un estilo visual tan moderno y original, y una capacidad para contar con imágenes tan incontestable, que está claro que es una decisión muy acertada para continuar el clásico de Ridley Scott.

Si en Sicario Emily Blunt asumía un papel protagonista, de “vulnerable” mujer Rambo, que debía liderar a un grupo de militares expertos en narcotráfico, aquí Amy Adams es una lingüista que debe dirigir a un grupo de científicos en el contacto con los invasores alienígenas. En ambos casos, la elección de una mujer para ese papel protagonista no es una decisión políticamente correcta, sino todo un acierto que hace que desde el arranque la cinta sorprenda y emocione de una manera que nunca lo haría con un hombre de protagonista. Y desde luego, después de ver las dos películas, me resulta imposible decir el nombre de una actriz que pueda hacerlo mejor que estos dos prodigios de la interpretación actual.

Arrival gira en torno a temas universales de tanta actualidad como la globalización, el entendimiento entre culturas, y tan intemporales como la filiación o el conocimiento complejo y verdadero de los demás. El compositor islandés Jóhann Jóhannson vuelve a ser esencial en una película de Villeneuve, completando la resonancia y originalidad de la historia con una música de acusada personalidad. El momento en el que empieza a sonar el tema Kangaru es uno de esos instantes en que te das cuenta de que el compositor se ha convertido, con el permiso del realizador, en el verdadero director de orquesta de la película.

Quizás al filme se le puede acusar de que algunas tramas secundarias podrían tener un desarrollo menos prototípico, especialmente en el caso del personaje de Forest Whitaker. También se podría pedir que alguien en algún momento arriesgue con un diseño de alien que no sea tan parecido al Alien de Ridley Scott, de hace 37 años. Y por favor, que no se llame Guillermo del Toro.

En cualquier caso, La llegada de Villeneuve es ciencia-ficción renovadora y sugerente. Espero que esta vez no vuelvan a ningunearle en los grandes premios como ya hicieron en películas anteriores. No lo merece pero, a estas alturas, con el riesgo y el talento que ha demostrado, no creo que esto le importe demasiado. Él seguirá generando un lenguaje propio mientras otros cineastas impersonales acuden a las entregas de trofeos.

 

Ficha Técnica

  • Fotografía: Bradford Young
  • Montaje: Joe Walker
  • Música: Jóhann Jóhansson
  • Diseño de producción: Patrice Vermette
  • Vestuario: Renée April
  • Duración: 117 min.
  • Público adecuado: Todos
  • Distribuidora: Sony
  • EE.UU. (Arrival), 2016
  • Estreno: 18.11.2016