La novia cadáver: Cuentazo ultratumbero

El muy activo Tim Burton nos regala su tercer largo de animación «stop-motion» (técnica de animación fotograma a fotograma realizada con muñecos,) precedido por Pesadilla antes de Navidad (1994) y James y el melocotón gigante (1996). La experiencia de Burton como animador de la Walt Disney ha influido mucho en la estética de su cine de acción real. En Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Big fish o Charlie y la fábrica de chocolate puede comprobarse fácilmente.

La novia cadáver, que produce y codirige, es un sensacional cuento macabro de arrebatado romanticismo gótico decadentista en el que el realizador californiano extrema los rasgos de su estilo. Víctor y Victoria van a casarse. Un matrimonio convenido entre unos nuevos ricos y unos nuevos pobres. Él es un joven con alma de poeta, hijo de unos pescaderos. Ella, una chica lánguida y soñadora, con unos ambiciosos padres que no tienen un penique y están dispuestos a hacer lo que sea para recuperar su perdida posición. La víspera de la boda, Víctor ensaya la ceremonia por un bosque y accidentalmente…

Un diseñador barcelonés

La personalísima cosmovisión del equipo liderado por Burton otorga entidad dramática y moral a los conflictos de todos los personajes -más de 60-, diseñados magistralmente por el propio Burton y por el dibujante y animador español Carlos Grangel. Y es que, a la chita callando, Carlos y Jordi Grangel (han colaborado en la supervisión del diseño de producción), dos hermanos de Tarrasa afincados en Barcelona donde tienen abierto un estudio de animación, se han convertido en pesos pesados a nivel mundial. Ambos trabajan para DreamWorks Animation desde 1995. Y, desde entonces, han dejado su impronta, como diseñadores de personajes en películas como El Príncipe de Egipto, La ruta hacia El DoradoSpirit, el corcel indomable, Simbad. La leyenda de los siete mares, El espantatiburonesMadagascar.

A partir de los cuidados diseños de una montaña de personajes (82 personajes había y quedaron finalmente 60) se despliega una puesta en escena de enorme vigor, con una planificación agilísima y siempre sustancial, y un trabajo de ambientación e iluminación sencillamente antológico, sobre todo por su perfecta integración de naturalismo, expresionismo y surrealismo. Todo esto unido a la música y las canciones de Danny Elfman -siempre adecuadas a cada pasaje de la historia- y a unas voces estupendas, convierte a La novia cadáver en una obra mayor de la animación contemporánea y provocan en el espectador una sensación que ya parecía olvidada: que resulte corta la película.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (Corpse Bride, 2005)
  • Fotografía: Pete Kozachik
  • Montaje: Jonathan Lucas, Chris Lebenzon
  • Música: Danny Elfman
  • Distribuidora: Warner