La pintora y el ladrón: Documental disfrazado

· Crítica de La pintora y el ladrón | Estreno 5 de febrero de 2021.

· Aunque los protagonistas -incluido Ree- han mostrado mucho, también se han reservado muchas cosas. Intimidad obliga.

La pintora es Barbora Kysilkova, checa de origen, afincada en Noruega. En 2015 hizo una exposición en la Galería Nobel, en Oslo. Una noche robaron los dos cuadros más importantes de la exposición. Las cámaras de seguridad funcionaron y poco después los dos ladrones fueron identificados. Uno de ellos, Karl-Bertil Nordland, fue detenido, juzgado y encarcelado. Los cuadros no aparecieron.

Durante el juicio, Barbora se acercó a hablar con Karl-Bertil, un pobre yonki que apenas recordaba los hechos, ni qué había hecho con el cuadro que se llevó, ni por qué lo hizo. Ella le pide, a modo de compensación, que a la salida de la cárcel sea su modelo, pose para ella, gratuitamente.

No es superfluo señalar que se trata de un documental, que todo lo que se cuenta es cierto. Estamos ante uno de esos casos en los que la realidad supera -y con mucho- la ficción. De hecho, más de un espectador solo al final de la proyección se dio cuenta de que había visto un documental.

El realizador Benjamin Ree (Magnus), entró en acción tras el primer encuentro entre La pintora y el ladrón; se dio cuenta de que había una gran historia y acertó. Ree graba, a distancia, planos largos; no entrevista a sus personajes, deja que la historia fluya ante sus ojos sin interferir, y da forma a una historia fascinante: por encima del robo y el paradero de los cuadros aparece una amistad real entre Barbora y Karl-Bertil que tiene consecuencias sanadoras para ambos. Los dos son almas torturadas, cada uno entiende al otro y se siente comprendido.

La historia y sus protagonistas son fascinantes, pero nos llega gracias a Ree y su equipo. El montaje es un trabajo admirable. Las voces de los protagonistas, a menudo en off, acompañan distintos cuadros de la pintora que revelan su sensibilidad y las (dolorosas) experiencias vividas. La narración no siempre es lineal. Es acertadísima la música de Uno Helmersson. Aunque los protagonistas -incluido Ree– han mostrado mucho, también se han reservado muchas cosas. Intimidad obliga.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Kristoffer Kumar, Benjamin Ree
  • Montaje: Robert Stengård
  • Música: Uno Helmersson
  • Duración: 102 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Filmin
  • Noruega (The Painter and the Thief), 2020
  • Estreno: 5.2.2021
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.