La saga Crepúsculo: Luna nueva | Suspiros y colmilladas

El fenómeno Crepúsculo vuelve a invadir las pantallas con esta segunda entrega parecida a la anterior en lo esencial: la historia de un amor prohibido que traspasa la frontera de lo posible con su pequeña dosis de intriga y acción. Con un guión fácil que no se desmarca demasiado de su homólogo best-seller, el éxito de La saga Crepúsculo: Luna nueva está garantizado, al menos entre los millones de lectores de la saga.

Sin embargo, hay que mencionar algunos cambios con respecto a la primera película. Luna nueva supone -aunque sólo sea por necesidad­- un paso más de madurez y consistencia en la historia: los personajes se ven amenazados por nuevos problemas más allá de la relación entre Edward y Bella. Cuestiones como la existencia del alma, el bien y el mal, la salvación y la condena, los celos y el libre albedrío, van perfilando a unos personajes más «enteros». Además, sea por el cambio de dirección (Chris Weitz sustituye a Catherine Hardwicke), o por la escasa presencia del vampiro Edward, resulta menos empalagosa que la primera entrega. Esperemos que las fans de Pattinson no se lleven una decepción. Lo cierto es que entre la crítica había cierta expectación porque Hardwicke es una directora competente para historias de adolescentes y había que ver cómo lo hacía su sustituto.

Cobran protagonismo personajes apenas esbozados en la anterior entrega, y surgen otros nuevos, abriendo así el elenco de actores y dejando que otros, más allá del incondicional dúo, se luzcan. Destacan las interpretaciones de Ashley Greene como Alice y de Taylor Lautner como el licántropo Jacob.

Con todo, y a pesar de estas variantes, la película se hace pesadita. Claro que la extensión del libro no permitía hacer algo más breve. No mucho más se puede decir de este Romeo y Julieta en versión contemporánea. Sólo que con 70 millones de libros vendidos, su éxito en taquilla está garantizado. Está visto que lo de llevar best-sellers a la gran pantalla es -casi siempre- una inversión asegurada. Como también lo es escribir un libro -o, ya puestos, una saga- con vistas a su posterior adaptación cinematográfica.

La foto, muy correcta, la firma nada menos que el vasco Javier Aguirresarobe, que ya está trabajando en Eclipse, la tercera de la saga. El maestro de Eibar tiene pendiente de estreno la esperadísima La carretera, adaptación de la gran posapocalíptica novela de Cormac McCarthy.


▲ La irrupción de nuevos conflictos y personajes.

▼ Lo que cabe esperar de la adaptación de un insípido best-seller.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (The Twilight Saga: New Moon, 2009)
  • Fotografía: Javier Aguirresarobe
  • Montaje: Peter Lambert
  • Música: Alexandre Desplat
  • Distribuidora: Aurum
  • Duración: 130 min.
  • Público Adecuado: Jóvenes