La verdad: Un idioma universal

· La verdad | Estreno 25 de diciembre de 2019.
· La película obtuvo buenas críticas en Ve­ne­cia y San Sebastián, aunque la situaron en la segunda fi­la del cineasta. Quizá me­rez­ca ese lugar, pero sigue siendo un pla­cer más que notable ver una his­to­ria tan luminosa y bien contada.

Koreeda ganó el año pasado la Pal­ma de Oro en Cannes por Un asun­to de familia (en original Manbi­ki kazoku o Shoplifters, cualquie­ra es mejor que la traducción). Podía ha­berla ganado antes por 6 obras maes­tras que ha realizado en los últimos años: Nadie sabe (2004), Still Walking (2008), Air Doll (2009), Kiseki (2011), De tal padre, tal hijo (2013) y Nuestra hermana pe­queña (2015). En estos años se ha afian­zado como un cineasta de un hu­manismo atractivo y encantador, con un sentido del humor y una elegancia a la altura de muy pocos. La verdad es su primera experien­cia lejos de Japón.

Esta película fran­cesa tiene como protagonista a Ca­therine Deneuve, que interpreta un personaje que conoce bien. Fabienne Dangeville es una musa del sép­timo arte que se resiste a entrar en la tercera edad trabajando y man­teniendo un aspecto imponente. Acaba de escribir unas memorias en las que aparece su hija Lu­mir (Juliette Binoche), con la que mantiene una tensa relación. El reen­cuentro de las dos reabrirá heridas y recuerdos.

Visualmente no es la película más su­gerente de Koreeda, pero el guion es maravilloso. Una vez más vuel­ve a tratar sobre las mentiras que sostienen una familia, uno de sus temas preferidos. El cine le sirve como pretexto para ahondar en có­mo el ser humano tiende a interpretar un papel para ser bien acogido en el hogar y la sociedad. De ahí el tí­tulo de la película.

Hay un plano memorable de Binoche hacia el final de la pe­lícula. Le hacen una pregunta sobre la verdad de su madre, y la actriz des­cribe con un gesto la grandeza y sensatez de Koreeda. Es de esos mo­mentos de naturalismo cinemato­grá­fico al que solo pueden llegar los poe­tas observadores que además man­tienen los pies en el suelo.

La luz de los personajes

El cineasta japonés es un extraordinario director de actores y en esta oca­sión ha tenido un reparto internacional de primera línea. Además de Juliette Binoche y Catheri­ne De­neuve, que están excelentes como sue­le ser habitual, Ethan Hawke y Lu­divine Sagnier tam­bién brillan co­mo secundarios que tienen un recorrido breve pero interesante.

Esta vez los niños, otra constante en el cine de Koreeda, tienen mucho menos protagonismo y eso es al­go que se echa de menos. En cambio la película tiene una ironía más cons­tante y una acidez más medida gra­cias al personaje que interpreta Ca­therine Deneuve. El director y la ac­triz consiguen un equilibrio muy com­plicado con un personaje que fá­cil­mente podría resultar anti­pá­ti­co. Sin embargo, ese retrato ge­ne­ra empatía, inteligencia y una cier­ta bondad combinados con un patetismo inne­gable perfectamente acicalado.

La música de Alexei Aigui (El joven Karl Marx) no acompaña como de­bería la sugerencia del guion y la in­terpretación. Es una lástima que Ko­reeda no acaba de acertar con los compositores que elige para sus pe­lículas. Que utilice uno distinto en cada ocasión es sintomático. Cuan­do ha conseguido una buena mú­sica que completa la lírica de su ci­ne (World’s End Girl Friend en Air Doll), el resultado es sublime.

La verdad obtuvo buenas críticas en su paso por los festivales de Ve­ne­cia y San Sebastián, aunque situaron a la película en la segunda fi­la del cineasta. Es probable que me­rez­ca ese lugar, pero sigue siendo un pla­cer más que notable ver una his­to­ria tan luminosa y bien contada.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Eric Gautier
  • Música: Alexei Aigui
  • Duración: 106 min.
  • Público adecuado: +16 años (D-)
  • Distribuidora: Golem
  • Francia (La vérité (The Truth), 2019
  • Estreno: 25.12.2019
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