Las alas de la vida: Saber vivir, saber morir

Las alas de la vida es una película singular que en la pasada edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid se llevó con todo merecimiento el galardón al mejor documental. En él vemos cómo una cámara se instala en casa de Carlos Cristos y se convierte en otro miembro de la familia para que podamos seguir el progreso de su enfermedad, la A.M.S. (atrofia sistémica múltiple), una enfermedad degenerativa y mortal. La película nos acerca a la vida de Carlos y de su familia, permitiendo que de una forma muy natural, sin énfasis, nos hagamos cargo de una situación difícil y comprendamos la manera de afrontarla.

Carlos Cristos (Vigo, 1956) y su mujer, Carmen Font, son médicos. Residen en Mallorca junto a su hija de ocho años, Carmela. Carlos ha llevado siempre una vida muy activa, con pasiones como el montañismo, la música o el parapente. Como médico ha tenido que transmitir a muchos pacientes diagnósticos muy graves y ha tenido que acompañar a algunos de ellos hasta su muerte. Su vida cambió cuando se sentó ante su propio médico para escuchar el diagnóstico de una gravísima enfermedad degenerativa. Entonces se le ocurrió pedirle a un amigo que le grabara, pensando en que el documento podría ser útil a otros. El resultado de tres años de grabaciones es un canto a la vida, al amor y a la trascendencia.

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Conviene advertir que Carlos vive. La cinta no es un documento sobre el empeoramiento y la muerte de una persona, sino un impresionante testimonio de amor y, sin proponérselo, una lección de cómo se debe acompañar a una familia en una situación tan dolorosa, y cómo sobrellevar la enfermedad y enfrentarse a la muerte con dignidad, y, «si se puede, con una sonrisa».

Las alas de la vida es una emotiva aunque nada efectista película, sabiamente dirigida por el realizador valenciano Antoni Canet, que se sigue con mucho interés y hace pensar.

En un trabajo de este tipo, uno de los peligros a los que se enfrentaba Canet era el respeto a la intimidad de Cristos, no cruzar una frontera que nunca se debería cruzar. Se notan y agradecen la amistad y delicadeza del cineasta para quedarse en el punto justo. Su cámara es testigo de excepción de los últimos días de Cristos, pero hay un pudor, una contención… En algunos momentos en que a Cristos se le saltan las lágrimas, no falta esa pregunta, tan humana, “¿paramos?”, a la que sigue una no menos humana respuesta “no, es bueno que se vean estos momentos de fragilidad”.

Ficha Técnica

  • Intervenciones: Carlos Cristos, Carmen Font
  • Fotografía: Alejandro Pla
  • Música: Carlos Cristos, Enric Murillo
  • Duración: 90 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: Alta
  • España, 2006
  • Estreno: 24.11.2006
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