Las dos caras de enero: El guionista de «Drive» coge el volante

Todos recordamos algunas novelas o relatos B que han dado lugar a películas A. No es el caso de Las dos caras de enero.

1962. Chester y Colette MacFarland, un matrimonio norteamericano hace turismo en Atenas. En una visita al Partenón conocen a un compatriota, el joven y culto Rydal, que se gana la vida como guía turístico. Asistiremos a un triángulo donde rebotan frustraciones, complejos y pasiones. Una inesperada muerte violenta actuará como detonante. Este es el punto de partida de Las dos caras de enero.

Hossein Amini (Irán, 1966) vive en Inglaterra desde los 10 años, donde llegaron sus padres antes de que Jomeini y sus muchachos se hicieran con el poder. Tras algunas adaptaciones de obras literarias como Jude (Hardy) y Las alas de la paloma (James), se hizo famoso con el guión original de la magnética Drive. Con una taquilla de casi 400 millones de dólares, Blancanieves y la leyenda del cazador dio a Amini la etiqueta de rentable. Es sorprendente que su siguiente guión, 47 Ronin, recaudara 150 (aunque los 175 de presupuesto pesasen demasiado).

Con esta adaptación de una novela homónima de Patricia Highsmith, publicada en 1964, Amini se estrena como director, en un proyecto que viene de largo y en el que participaron como productores los fallecidos Sidney Pollack y Anthony Minghella.

Soy de los que piensan que Patricia Highsmith (1921-1995) es una escritora de serie B, o lo que es lo mismo, que sus novelas están lejos de las obras de los grandes del género negro como Chandler o Simenon (en realidad lo que pretende Highsmith es lo que logra una y otra vez el genial George Simenon).

Los argumentos de la escritora norteamericana -por lo general entre el thriller psicológico y el noir metafísico- se ambientan en el mismo clima-decorado criminal tortuoso: lugares más o menos exóticos pero refinados, con protagonistas canallas y cínicos, gente envilecida pasada por la batidora psicoanalítica, personajes como envasados al vacío con pretensiones, muchas pretensiones existencialistas.

La película que nos ocupa quiere ser un pausado y esteticista drama psicológico con crimen de fondo. Su problema es que hay poco drama, poca psicología, poco crimen y poco, muy poco fondo. Los aficionados a las novelas de Highsmith se encontrarán con una adaptación elegante y estilosa, que se toma alguna licencia pero que refleja bien el alma turbia y desencantada del original, una novela B que da lugar a una película B.

Todos recordamos los casos de algunas novelas o relatos B que han dado lugar a películas A. No es el caso de Las dos caras de enero, a pesar de la inteligente música del español Alberto Iglesias y de una factura cuidada y vistosa.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Marcel Zyskind
  • Montaje: Nicolas Chaudeurge
  • Música: Pablo Iglesias
  • Duración: 96 min.
  • Distribuidora: Universal
  • Público: Jóvenes (S)
  • Estreno en España: 13.6.2014

The Two Faces of January. USA-Reino Unido-Francia, 2014. 

Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor