Las horas del verano: Bella y cerebral

Las horas del verano | Hélène Berthier celebra su septuagésimo quinto cumpleaños en la casa familiar en las afueras de París, con sus hijos y nietos; su hija ha venido de Nueva York, y uno de sus hijos de China; el otro vive en París. La fiesta permite ver los tesoros que ha reunido la familia con el paso de los años, en particular la colección de pintura. Poco después la dama fallece y los tres hermanos deben decidir qué hacer con ese patrimonio, y qué se puede conservar.

La película de Olivier Assayas (París, 1955) es bella, está bien interpretada y contiene mil detalles que llegan al cerebro y al corazón del espectador: familia, trabajo, recuerdos, las cosas que importan de verdad. Pero está realizada de una manera excesivamente cerebral, fría y distante, hasta el punto de que Las horas del verano se puede admirar como un pequeño monumento pero nada más.

Assayas (Paris, je t’aime) ha tenido una idea original, que el vehículo conductor de la historia fueran los objetos, la herencia; pero luego le ha faltado gracia para contar la historia de una manera atrayente. Se hace larga.

Premios

2009: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2009: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película extranjera
2009: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
2009: Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor película extranjera

Ficha Técnica

  • Fotografía: Eric Gautier
  • Montaje: Luc Barnier
  • Música: Varios
  • Duración: 102 min.
  • Público adecuado: +16 años
  • Distribuidora: Baditri
  • Francia (L’Heure d’été), 2008
  • Estreno: 15.11.2008
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.